Argentina / Misiones / Economía / Política | Electromisiones se achica sintiéndose cómodo con las políticas libertarias

El cierre de una sucursal de la histórica firma Electromisiones en Posadas (capital de Misiones) se ha convertido en un potente símbolo de la crisis que golpea al comercio regional. El hecho desata un debate que trasciende lo económico, exponiendo una profunda grieta generacional e ideológica en el ámbito empresarial. La cadena, con cuatro décadas de trayectoria en el Nordeste argentino, inició un proceso de achique forzado por la caída del consumo y las políticas nacionales. La tensión que rodea a la empresa es su propia historia: el actual CEO, Diego Barrios, es públicamente un "big fan" del presidente ultraderechista Javier Milei y de Federico Sturzenegger.

Es su generación la que se siente cómoda con el ajuste y concretar el cierre de la sucursal de la tradicional esquina de Bolívar y Colón, en el microcentro posadeño.

El actual CEO de la empresa y su apoyo a los más destructivo del libertarismo.

La ironía es su padre, «Lucho» Barrios, el visionario fundador de Electromisiones. Lucho expandió la firma y se sintió cómodo con las políticas peronistas de los años 2000. El contraste es brutal: el padre creció con consumo interno; el hijo ajusta con el libre mercado. Fuentes cercanas a la empresa indicaron que este no será el único movimiento, ya que se evalúan ajustes adicionales en otras sucursales.

El local vacío de Electromisiones, empresa que es punto de referencia comercial durante décadas, ya tiene un destino diferente. En su lugar se instalará una reconocida heladería de marca regional, un movimiento que resume el desplazamiento de la industria tradicional ante la fragilidad económica.

El anti crece aunque los negocios están en crisis con achique e inminente despidos en todos los ámbitos de negocio.

El anti crece aunque los negocios están en crisis con achique e inminente despidos en todos los ámbitos de negocio.

Análisis Económico: El cierre es un patrón por la apertura de importaciones

El licenciado en Economía Lucas Ramírez explicó a Canal Doce que el caso de Electromisiones «no es aislado», sino que responde a un patrón de complicaciones generado por la apertura de importaciones y las medidas que profundizan la crisis en todo el país. La escena se suma a una cadena de cierres que afecta incluso a rubros históricamente sólidos.

Ramírez citó el caso de Whirlpool y señaló que las estructuras productivas se ven «muy complicadas, muy paliadas» por la misma lógica de competencia.

«Hoy en día esa teoría [de que la macroeconomía resuelve la microeconomía] no se está dando, esa es la realidad. No impacta solamente decir que estamos teniendo mayores exportaciones porque estamos logrando exportar productos primarios o las commodities, pero no estamos teniendo nada de manufacturas», sentenció Ramírez, marcando el impacto en el valor agregado.

Las Pymes en «subsistencia» y el debate cincuentón

El debate en redes sociales fue protagonizado por la misma generación del CEO. Comerciantes, profesionales y emprendedores cincuentones afines a lo libertario defendieron que el cierre es parte de un proceso natural y que «siempre hay quienes se funden, se achican o invierten en nuevas oportunidades».

Sin embargo, el economista expuso la dura realidad que desmiente este optimismo:

El sector forestal en Misiones tiene una capacidad ociosa superior al 50%, llevando a la reducción de turnos y jornadas laborales.

Esto deja a las pymes en un estado de «mera subsistencia».

El modelo económico actual favorece la concentración del mercado, obligando a pequeños productores a reorientar sus actividades hacia rubros de menor escala.

Ramírez concluyó su análisis criticando la falta de una conducción clara en las políticas para las economías regionales. Recordó que solo los sectores energéticos y mineros se han visto beneficiados, y defendió la necesidad de entes reguladores eficientes, como el INYM, dada la afectación de la electricidad en los hogares misioneros.