La trama revelada por el matutino porteño detalla que La Nueva Metropol habría implementado un mecanismo para quedarse con una porción mayor de la «bolsa común» de compensaciones tarifarias. La maniobra consistía en declarar boletos de recorridos largos y mayor valor para viajes que, en la realidad, eran trayectos cortos, logrando cobrar casi el doble de lo correspondiente por cada pasajero. Esta irregularidad fue denunciada por otras cámaras empresarias del sector, quienes ven en el crecimiento de los misioneros en Buenos Aires una competencia desleal financiada con fondos públicos que deberían distribuirse de manera equitativa entre las 16.000 unidades que circulan en el AMBA.
Desde el entorno de los hermanos Zbikoski rechazan tajantemente las acusaciones y aseguran que se trata de una «vendetta» política y comercial. Argumentan que el conflicto real es la irrupción de un nuevo jugador en el mercado de la reposición de unidades: Metropol cerró un acuerdo para importar 150 colectivos chinos King Long a GNC, desafiando el poderío de Mercedes-Benz y el Grupo DOTA. Para los empresarios posadeños, la denuncia publicada por La Nación es la respuesta del «establishment» del transporte que no quiere ver amenazado su monopolio por colectivos importados más baratos, justo cuando el gobierno porteño ofrece adicionales por renovación de flota ecológica.
Sin embargo, el impacto fiscal de la supuesta maniobra fue suficiente para que el presidente ultraderechista Javier Milei avalara una purga total en la Secretaría de Transporte. En un contexto de ajuste brutal y con un presupuesto de subsidios que supera el billón de pesos para este 2026, cualquier sospecha de desvío se vuelve intolerable para el Palacio de Hacienda. La salida de Pierrini, quien ignoró la denuncia presentada formalmente en diciembre, abre una etapa de incertidumbre sobre cómo se repartirán los fondos a partir de ahora, bajo la lupa de una interna feroz donde los intereses misioneros quedaron expuestos a nivel nacional.
El nuevo secretario, el arquitecto Fernando Herrmann, llega con la misión de transparentar un sistema que históricamente ha sido un «magma de pesos» difícil de auditar. Mientras tanto, en Misiones, el nombre de los Zbikoski vuelve a estar en boca de todos, vinculando su histórico dominio del transporte urbano en Posadas con este escándalo de escala federal. El desenlace de esta disputa no solo definirá el futuro de La Nueva Metropol y su ambicioso plan de expansión, sino que también pondrá a prueba la capacidad del Gobierno para controlar a los grandes contratistas del Estado en un rubro marcado por la opacidad y los intereses cruzados.
Quiénes son los dueños de Metropol y su origen misionero
El Grupo Metropol es un holding diversificado liderado por los hermanos Eduardo y Javier Zbikoski, figuras centrales del empresariado en Misiones:
Eduardo Alejandro Zbikoski: Abogado posadeño y presidente del grupo. Se formó en la empresa familiar Casimiro Zbikoski S.A. en Posadas antes de liderar el desembarco en Buenos Aires con la adquisición de La Nueva Metropol.
Javier Casimiro Zbikoski: Licenciado en Administración y vicepresidente de la firma. Maneja la pata automotriz del grupo y fue clave en la ingeniería financiera para la compra de empresas como Chevallier.
Empresas del Holding:
Transporte Público: La Nueva Metropol (AMBA), Don Casimiro (Misiones), y operaciones en Cuyo y el Litoral.
Sector Automotriz: TM S.A. (Toyota Misiones).
Otras áreas: Agroindustria, servicios financieros tecnológicos e incubadoras de proyectos digitales.

