Argentina / Energía | Misiones asegura financiamiento para la postergada línea de 132kV entre Alem y Oberá

La infraestructura energética de Misiones busca salir del estancamiento mediante la aprobación de un esquema de garantías que destrabará fondos internacionales para una obra crítica en la zona centro. A través del Decreto 131/2026, el Gobierno nacional, encabezado por el presidente ultraderechista Javier Milei, dio el visto bueno al contrato de garantía con la Corporación Andina de Fomento (CAF). Este aval administrativo permite que la provincia acceda a un préstamo de hasta 75 millones de dólares, una herramienta financiera necesaria luego de que no se concretara el acompañamiento directo de las arcas nacionales para este proyecto de alta tensión.

El proyecto técnico se centra en la construcción de una línea de 132 kV que conectará las estaciones transformadoras de San Isidro, Leandro N. Alem y Oberá. La red actual en esta región presenta limitaciones operativas que afectan la previsibilidad del servicio, impactando a unos 30 municipios y a un universo de aproximadamente 100 mil familias. La nueva traza no solo busca dar estabilidad al consumo domiciliario, sino que está diseñada para ampliar la capacidad de transporte de un sistema que hoy opera al límite de sus posibilidades técnicas, especialmente en periodos de alta demanda estacional.

Para el sector industrial de Leandro N. Alem, la obra representa una respuesta a años de restricciones que frenaron la expansión de plantas productivas clave. Industrias de peso regional como la Cooperativa Tabacalera de Misiones, Cofra y Sudamericana de Maltería han enfrentado techos energéticos que impiden la instalación de nuevas líneas de producción o maquinaria de alto consumo. La consolidación de esta red eléctrica de alta tensión es vista por el sector privado como un requisito básico para recuperar la competitividad y permitir que las empresas del rubro plástico y agroindustrial puedan operar sin los riesgos de cortes o bajas de tensión.

El esquema de financiamiento aprobado impone condiciones estrictas de cumplimiento para la provincia de Misiones. Si bien la Nación actúa como garante ante la CAF, se ha establecido un contrato de contragarantía mediante el cual la provincia compromete sus fondos de la coparticipación federal. En términos prácticos, esto significa que cualquier incumplimiento en las cuotas del préstamo será debitado automáticamente de los recursos que Nación envía a la provincia. Este mecanismo de resguardo financiero asegura el repago de los 72 millones de dólares estimados para la inversión, dejando el riesgo crediticio bajo la responsabilidad directa del fisco provincial.

Con los pliegos licitatorios ya elaborados por los organismos misioneros, el plazo de ejecución se estima entre 12 y 24 meses una vez iniciados los trabajos. La operación y el mantenimiento de la infraestructura terminada quedarán bajo la órbita de Energía de Misiones, que deberá integrar esta nueva capacidad al sistema interconectado provincial. Aunque la obra contempla la posibilidad de sumar energías renovables a futuro, el objetivo inmediato es resolver la vulnerabilidad del transporte eléctrico en una de las zonas con mayor potencial productivo de la tierra colorada.