La tensión interna en el Gobierno Nacional alcanzó este martes un nuevo punto de ebullición. Mientras el Gabinete en pleno, encabezado por el devaluado jefe de Gabinete Manuel Adorni, se congregaba en la Basílica de Luján para conmemorar el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, la gran ausente fue Victoria Villarruel, quien por delegación (el presidente Javier Milei en el exterior) está a cargo del Poder Ejecutivo.
El motivo del desplante
La Vicepresidenta no solo faltó a la cita oficial, sino que justificó su ausencia con palabras que resonaron como un disparo hacia el corazón de la propia estructura gubernamental. Al ser consultada, Villarruel fue tajante: «Me pareció que el acto se había politizado. Estaba la casta política; lo peor de la casta política«.
Fuentes cercanas a la titular del Senado confirmaron que el detonante fue un cambio de último momento en el protocolo. Según trascendió, Villarruel se negó a convalidar una «foto incómoda» que la obligaba a sentarse en primera fila junto a Adorni.
Refugio en la fe «sin estridencias»
Lejos de los focos de Luján, donde el oficialismo compartió templo con figuras de la oposición como Axel Kicillof, Villarruel optó por un homenaje solitario. La Vicepresidenta asistió a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos, el lugar donde Jorge Bergoglio fue bautizado.
Desde su entorno señalaron que la decisión buscó honrar la memoria del Sumo Pontífice «sin politiquería» y con humildad, diferenciándose de lo que calificaron como un evento copado por la dirigencia tradicional.
Una interna al rojo vivo
Este nuevo capítulo de la interna expone la distancia insalvable entre Villarruel y el ala del Ejecutivo liderada por el Jefe de Gabinete. El desplante ocurre en un momento sensible, con Javier Milei fuera del país en una gira por Israel, dejando a la vista una estructura de poder donde la vicepresidenta marca su propio perfil, incluso si eso implica llamar «casta» a sus propios compañeros de gestión.
“No fui a la misa porque ahí estaba lo PEOR de la casta política”
UUUUUUH Villarruel no quiso ir a la misa para no estar cerca de Adorni y le dijo que es CASTA jujuuu
USTEDES LA VOTARON LIBERTARIOS, háganse cargo pic.twitter.com/iRmBfWqffR— TUGO News (@TugoNews) April 21, 2026
La misa en Luján
La Basílica de Luján fue escenario de una multitudinaria misa en homenaje al Papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento. La ceremonia reunió a referentes de distintos espacios políticos y a una gran cantidad de fieles que se acercaron para recordar a Jorge Bergoglio.
El oficio religioso comenzó por la tarde y estuvo encabezado por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, quien brindó la homilía ante una basílica colmada. En primera fila se ubicaron funcionarios del Gobierno nacional, entre ellos el jefe de Gabinete Manuel Adorni, junto a otros integrantes del Ejecutivo y legisladores.
La ausencia que más llamó la atención fue la de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien inicialmente formaba parte de la comitiva oficial pero finalmente no participó del acto. Según trascendió, optó por recordar al pontífice en la Basílica María Auxiliadora, donde fue bautizado, en una ceremonia más reservada.
En paralelo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof también estuvo presente con su propio espacio, acompañado por funcionarios provinciales y dirigentes del peronismo, en una muestra de la amplitud política que tuvo la convocatoria.
El homenaje reflejó no solo la figura de Francisco como líder religioso, sino también su impacto en la vida pública argentina, con una dirigencia que, más allá de diferencias, coincidió en rendirle tributo en una de las celebraciones más convocantes del día.

