Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), esta tendencia negativa ya suma once meses ininterrumpidos de bajas, consolidando un escenario de retracción que afecta directamente la sostenibilidad de los pequeños comercios. En este contexto, el portal Vox Populi accedió a datos que reflejan que la leve mejora por el inicio escolar no alcanzó para compensar la erosión del poder adquisitivo y el constante aumento de los costos operativos.
El informe detalla un panorama sombrío para la inversión, ya que el 59,1% de los empresarios consultados califica el escenario actual como «no apto» para realizar nuevos desembolsos. Esta falta de confianza se traduce en una parálisis operativa marcada por la cautela y la dependencia del financiamiento bancario, mientras que apenas un 13,1% del sector ve en la coyuntura una oportunidad de crecimiento. La incertidumbre sobre el rumbo económico bajo la gestión del presidente ultraderechista Javier Milei mantiene en vilo a los propietarios de negocios, quienes enfrentan dificultades para sostener sus volúmenes de venta frente a una demanda que no reacciona.

Los datos de la CAME muestran la realidad que los libertarios niegan.
Al analizar el desempeño por rubros, la situación de Alimentos y bebidas es una de las más alarmantes, con un descenso del 0,9% interanual y una caída acumulada del 5,1% en lo que va del año. Sin embargo, los sectores que más sufrieron el impacto de la crisis fueron Perfumería, con un desplome del 9,8% interanual, y Bazar, decoración y muebles, que retrocedió un 8,3%. Estas cifras demuestran que las familias argentinas han comenzado a recortar incluso en consumos básicos y de equipamiento del hogar para priorizar gastos indispensables.
En el desglose intermensual desestacionalizado, marzo arrojó una merma del 0,4% respecto a febrero, confirmando que la caída no ha encontrado un piso. A pesar de este clima generalizado de retracción, algunos sectores mostraron una leve resistencia: Ferretería y materiales de construcción creció un 2% interanual, mientras que Farmacia registró un alza del 1,1%. Estas excepciones, no obstante, son insuficientes para revertir un índice general que muestra a cinco de los siete rubros medidos en terreno negativo durante el tercer mes del año.
Las expectativas futuras para el comercio pyme son mayoritariamente conservadoras, con un 48% de los empresarios que prevé simplemente mantener los niveles de actividad vigentes. Mientras el consumo interno sigue bajo presión, el sector aguarda señales de alivio en los costos y una recuperación del salario real que permita reactivar el mercado doméstico. Por el momento, la realidad de las pymes argentinas sigue marcada por una contracción persistente que no parece ceder ante las políticas económicas actuales.

