Los profesionales advierten que la situación es crítica, ya que el nuevo sistema «capitado» reduce sus ingresos a la mitad, pretendiendo abonar la irrisoria cifra de 2.100 pesos por paciente al mes, sin importar cuántas veces el afiliado requiera ser atendido.
Atilio Rossi, delegado de los médicos de cabecera, fue el encargado de poner en números el impacto del ajuste que ejecutan las autoridades nacionales sobre los prestadores. Según explicó, bajo el esquema anterior —que ya consideraban insuficiente— los profesionales percibían alrededor de 1,6 millones de pesos por atender a un promedio de 400 pacientes; sin embargo, con el cambio impuesto la semana pasada, esos honorarios se desplomarán a apenas 800 mil pesos mensuales. «Es una miseria que nos obliga a trabajar a pérdida, algo que se vuelve insostenible en este contexto económico», denunció Rossi al detallar el recorte del 50% en sus ingresos básicos.
La medida de fuerza, que afecta a unos 800 profesionales de la salud, implica la suspensión total de la atención programada, manteniendo únicamente las guardias mínimas para urgencias y casos excepcionales. Este conflicto no es un hecho aislado, sino que se suma a la creciente dificultad que enfrentan los jubilados para acceder a turnos, estudios de alta complejidad y medicamentos, un combo que los médicos califican como un vaciamiento silencioso de la obra social más importante de América Latina. La decisión de pasar a un sistema de pago fijo por cápita es vista por el sector como una estrategia para licuar los honorarios médicos frente a una inflación que no da tregua.
A través de una carta abierta difundida a la comunidad, los facultativos lamentaron tener que llegar a esta instancia y responsabilizaron directamente a la gestión central por el deterioro del servicio. En el texto, advierten a los afiliados que, si la situación no se revierte de inmediato, no podrán garantizar su continuidad como prestadores del organismo, ya que el mantenimiento de sus consultorios y la capacitación profesional se vuelven imposibles con los valores actuales. La misiva subraya que el ajuste no solo recorta salarios, sino que degrada la calidad de vida de los sectores más vulnerables de la sociedad.
Para visibilizar la gravedad de la crisis generada por las políticas libertarias en el área de salud, los médicos convocaron a una movilización junto a jubilados y pensionados para este miércoles 15 de abril. La concentración tendrá lugar a las 11 horas frente a la sede de PAMI en General Paz 370, donde se espera una fuerte presencia de los gremios y asociaciones de pacientes. El conflicto escala mientras desde la administración nacional se mantiene el silencio sobre una posible mesa de negociación que destrabe el conflicto y devuelva la atención a los abuelos.

