El expresidente paraguayo Santiago Peña quedó este viernes bajo arresto domiciliario en Asunción, apenas minutos después de que el Senado lo destituyera del cargo en un juicio político celebrado en su ausencia. La medida judicial se produjo en medio de la crisis desatada por el colapso de Ueno Bank, entidad vinculada al mandatario, que dejó a tres millones de clientes sin acceso a sus depósitos, afectando así al 50 % de los ciudadanos paraguayos y un número importante de extranjeros que eligieron ocultar sus ahorros en esa entidad.
La caída de Peña
La Cámara de Senadores resolvió remover a Peña por “mal desempeño de funciones”, con 44 votos favorables, y le retiró los fueros presidenciales. La Fiscalía ordenó entonces su detención por “lesión de confianza” y dispuso que permanezca bajo arresto domiciliario hasta ser puesto a disposición de la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción.
La Policía Nacional confirmó que el expresidente se encontraba “oficialmente detenido” en su domicilio. Además de la lesión de confianza, la investigación contempla los presuntos delitos de tráfico de influencias y administración en provecho propio, vinculados al caso Ueno Bank.[efe]
Quién asume
El sucesor constitucional es Pedro Alliana, hasta ahora vicepresidente de la República. Tras la destitución, el Legislativo activó la cláusula de sucesión y le tomó juramento como nuevo presidente de Paraguay.
Alliana deberá encabezar un gobierno golpeado por la crisis financiera, la pérdida de credibilidad institucional y la necesidad de contener las consecuencias del colapso bancario que precipitó la caída de Peña.
Perspectivas políticas
La destitución y detención de Peña marcan una ruptura institucional de gran magnitud en Paraguay. El proceso fue acelerado y se desarrolló sin la presencia del mandatario, lo que anticipa un período de alta tensión política, judicial y social.
La investigación penal seguirá su curso mientras el nuevo gobierno busca estabilizar el sistema financiero y responder a los afectados por el cierre de Ueno Bank. La Fiscalía citó a Peña a declarar este sábado a las 11:00, hora local.
Repercusión en Argentina
En Argentina, la crisis golpea directamente a uno de los aliados regionales más cercanos del presidente Javier Milei. Peña había sido un socio político del libertario, pero el Gobierno argentino mantuvo por ahora un perfil de silencio frente al colapso y la destitución.
El Ejecutivo argentino descartó que Peña se encuentre en el país, mientras Milei no realizó menciones públicas sobre la situación en sus redes sociales. La caída de su aliado paraguayo plantea un desafío diplomático y político para la administración de Milei, que deberá definir su posición ante un vecino en plena crisis institucional.