La firma estuvo encabezada por el ministro de Industria, Federico Fachinello, y el presidente de la asociación, Alejandro Miravet. También participaron el vicepresidente de la Fundación Industria y Economía y subsecretario de Planificación Industrial, Luis Rojas; la subsecretaria de PyMEs y Emprendedurismo, Marieva Jiménez; y la directora del Hogar, Paola Monteggia.

Un proyecto con base productiva
El convenio establece que la Escuela de Panadería funcionará en el Hogar de Niñas Isabel Llamosas de Alvarenga, en la intersección de las calles Jujuy y Catamarca de Posadas. La institución ya dispone de equipamiento apto para la elaboración de panificados —amasadora, horno vertical, horno pizzero, freidora y mesada de acero inoxidable— y de dos ambientes destinados a la actividad, aunque necesitaba recursos y asistencia técnica para poner el proyecto en marcha.
Según los considerandos del acuerdo, la asociación asiste a niñas provenientes de familias que se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Por ello, la iniciativa busca vincular la formación con una mejora concreta de su calidad de vida y condición socioeconómica, incorporando también a las madres de las alumnas menores en las jornadas de capacitación.
Asistencia técnica y financiamiento
El Ministerio de Industria aportará conocimientos y capacitación en procesos de industrialización y producción de alimentos. Entre los compromisos asumidos, la cartera capacitará a las alumnas en manipulación de alimentos y elaboración de productos panificados; brindará formación administrativa al personal designado por la asociación; y acompañará el trámite de las habilitaciones municipales necesarias para el funcionamiento del espacio.
Por su parte, la Fundación Industria y Economía otorgará asistencia económica destinada a cubrir los gastos iniciales de puesta en marcha. Esos fondos se usarán para el acondicionamiento de los ambientes donde funcionará la escuela y para el mantenimiento del equipamiento de producción ya existente.
La asociación, en tanto, deberá liberar los espacios de elementos que no resulten útiles para el proyecto, colaborar con materiales disponibles —como pintura—, definir qué niñas podrán acceder a la capacitación según su edad y capacidades, invitar a las madres a participar y garantizar que las actividades sean totalmente gratuitas para las alumnas. También deberá proveer o gestionar los insumos necesarios y designar al personal que recibirá la capacitación administrativa.
Empleo e industria local
La propuesta se presenta como una articulación entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil para fortalecer la industria alimentaria local. El convenio sostiene que la reactivación de la panadería puede contribuir a la inserción laboral de sectores vulnerables, mejorar la competitividad del sector y elevar la calidad de los productos panificados elaborados en la provincia.
El acuerdo enmarca la iniciativa en una política de formación de “rápida salida laboral”, orientada a promover empleo de calidad y a acompañar el desarrollo de trabajadores y emprendedores misioneros. La capacitación en manipulación de alimentos y panificación busca, además de transmitir un oficio, generar herramientas administrativas y productivas para sostener la actividad en el tiempo.
El convenio tendrá una vigencia de un año, con posibilidad de renovación por un período igual si las partes lo acuerdan con al menos 30 días hábiles de anticipación. El plazo fue pensado para acompañar la etapa inicial de puesta en funcionamiento; luego, se espera que la Escuela de Panadería continúe operando de manera regular bajo la gestión de la asociación, sin asistencia permanente del Ministerio ni de la Fundación, salvo que se decida extender la cooperación.

En el acto de firma del convenio, los asistentes analizaron otras acciones posibles en ese contexto de dotar a las niñas de recursos para realizar actividades propias del emprendedurismo, como el aprendizaje de cerámica y horticultura.
El Hogar de Niñas «Isabel LLamosas de Alvarenga»
Nacida como Patronato de Niños hace por lo menos 90 años, con el tiempo fue transformando su prestación y desde hace dos décadas dejó de alojar a niños y niñas judicializadas para convertirse en una residencia convivencial exclusiva de niñas que proceden de familias que están por debajo de la línea de pobreza.
El número de residentes es variable, dado que su inclusión es voluntaria por parte de quienes ejercen su tutela y dependiendo también de situaciones conflictivas que se puedan generar en sus domicilios, que en ocasiones amerita la intervención de la Justicia, poder del Estado que determina su protección en otro tipo de institución.
En la actualidad son diez las niñas que reciben el servicio de alojamiento de lunes a viernes y durante el ciclo lectivo.
La Asociación Civil, por vía de subsidios del Estado Provincial y recursos propios, ofrece a las niñas dormitorios confortables, las cuatro comidas diarias, asistencia escolar, vestimenta de calle y escolar, útiles (desde mochilas hasta uniformes, incluyendo material de trabajo aúlico), concurrencia acompañada a instituciones educativas ubicadas en Corrientes y Tucumán, de manera que a sus familias la pertenencia al Hogar Isabel Llamosas de Alvarenga no le representa gasto alguno, sino que por el contrario es un enorme alivio para la economía doméstica; sobre todo teniendo en cuenta que el Hogar no limita el número de asistentes por familia.
Las niñas reciben además asistencia médica y espiritual , talleres diversos, así como la concurrencia acompañada a actividades como las que ofrece la Escuela Superior de Danzas.
Varias instituciones relacionadas con la formación de profesionales en Psicología y Acompañantes terapéuticos, tienen convenios con el Hogar para el desarrollo de prácticas profesionales.
Asociaciones y particulares acompañan también a las niñas con diversas acciones solidarias bajo la supervisión de las autoridades y personal del Hogar «Isabel Llamosas de Alvarenga».


En Argentina, el resultado tuvo un destinatario inevitable: Javier Milei. El presidente había apoyado abiertamente a Flávio Bolsonaro y, tras la primera vuelta, celebró el desempeño del senador con un mensaje en X en el que atacó al “izquierdismo” y festejó lo que entonces parecía el inicio de una nueva era política en Brasil.
El Gobierno terminó informando el motivo del vendaje, pero la imagen ya había hecho su recorrido mundial. Hay algo profundamente humorístico en ver a un mandatario que promete austeridad aparecer en Madrid con un apósito de tamaño industrial, como si hubiera ido a España no a hacer política exterior, sino a ensayar el papel de superviviente de un accidente de tráfico presupuestario.
Ayuso recibió a Milei con “enorme alegría” y le dijo que Madrid “es y siempre será su casa”. Una frase tierna, aunque uno sospecha que, después de verlo llegar con la cara hinchada y el cuello vendado, también le habrá preguntado si quería un té, una aspirina o el número de un buen dermatólogo.

En la Universidad Rey Juan Carlos, cientos de estudiantes lo esperaron con cacerolas, silbatos, banderas y pancartas como “Milei y Ayuso fuera de la universidad”, «Milei das Asco», etcétera. El Presidente ingresó al campus escoltado por varios vehículos con ventanillas polarizadas, como si fuera una estrella de rock que teme que el público le pida autógrafos. O, en este caso, que le pida explicaciones.



Es momento de reaccionar. Lo que ocurre en la digitalidad tiene consecuencias directas, tangibles y devastadoras en la vida real. El dolor de las víctimas, el escarnio público y las secuelas psicológicas no se borran cerrando una aplicación ni apagando un dispositivo. La verdadera ciudadanía digital no consiste en enseñar a usar herramientas tecnológicas, sino en aprender a convivir bajo los mismos principios éticos de respeto, empatía y derechos humanos que exigimos fuera de la red. Legislar es urgente, educar es indispensable, pero asumir el rol adulto en la crianza es el único camino para evitar que la tecnología termine por deshumanizarnos. (Mauricio Barrios)

El punto de partida estructural del clima social auditado por MRVT Consultora se ancla de en la economía cotidiana y en la supervivencia de los hogares posadeños. Al evaluar esta urgencia de manera sistemática a través de nuestra metodología de seguimiento longitudinal, se observa una profundización drástica y acelerada del malestar ciudadano: mientras que en las mediciones de agosto el guarismo de la preocupación económica se ubicaba en el 63%, en septiembre trepó de forma alarmante hasta alcanzar el 71%.
“La actividad física será el eje convocante, integrándose con acciones de evaluación cardiovascular, educación sanitaria y capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP)”, señala la Dra. María Laura Mezzi (MP 06034), cardióloga, presidente de la Sociedad Cardiológica de Misiones e integrante de la FAC.
El aspecto diferencial de la propuesta será que los participantes deberán realizar una evaluación cardiovascular previa a la inscripción.
“De esta manera, el evento deportivo se transforma también en una oportunidad para incentivar el control médico, reconocer factores de riesgo y fortalecer una cultura de prevención cardiovascular”, señala el Dr. José Luis Lazarte, presidente de FUCAM. (Fundación Cardiovascular de Misiones)