La Asfixia de Costos Supera el Precio de Venta
La voz de alarma la dio Ricardo García, socio de APICOFOM y vicepresidente de FAIMA, quien no dudó en calificar la coyuntura como «la peor rentabilidad de los últimos 20 años».
En declaraciones al diario Primera Edición, García explicó el núcleo del problema: el desfase crítico entre los costos de producción y los precios finales de la madera y sus derivados.
Costos Disparados: Insumos clave como el costo de la energía y el combustible han sufrido incrementos desmedidos que resultan imposibles de trasladar a la cadena de valor.
Precios Retrasados: Los precios de venta de la madera están «muy atrasados» y no han podido absorber los aumentos, dejando a las empresas operando, en muchos casos, «sin rentabilidad».
Factor Financiero: La situación se agrava por el lado financiero, donde las tasas de interés se encuentran «al doble de lo que es la inflación mensual», generando estragos en el capital de trabajo y limitando la capacidad de las empresas para afrontar la incertidumbre.
Sin Respiro en el Exterior: Las Exportaciones, en Dificultades
El mercado externo, que históricamente ha sido una válvula de escape, tampoco ofrece alivio. Según el referente de APICOFOM, la exportación de materia prima y productos elaborados «no pasa por su mejor momento».
Las políticas extranjeras y los altos costos internos de la Argentina están impactando negativamente en los precios de exportación. Esta combinación erosiona la competitividad internacional del sector misionero, forzándolo a asumir una baja o nula rentabilidad en sus operaciones internacionales.
García advierte: «Los próximos meses, si no hay un cambio, va a ser difícil de seguir transitando».
Consecuencias Laborales: Recortes y Suspensiones
Ante un escenario de rentabilidad prácticamente nula, las empresas se han visto obligadas a tomar medidas drásticas para evitar el colapso financiero.
Recortes: Se registran casos de reducción de personal y la implementación de reducciones en los horarios de trabajo.
Crisis Histórica: La situación es tan grave que otras cámaras empresarias de la región, como AMAYADAP (Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná), también reportan una crisis «histórica» marcada por suspensiones de personal y reducción de jornadas laborales.
La advertencia final de los empresarios es clara: la reactivación del mercado interno es crucial. Si no se logra ese impulso, y si la relación de precios con el dólar no mejora, la crisis del sector forestoindustrial continuará profundizándose. Por ello, se considera urgente un diálogo entre el sector público y privado para buscar soluciones que devuelvan la competitividad a la producción de Misiones.
En los últimos veinte años cobró fuerza un importante movimiento de poetas y creadores indígenas que se ha ido consolidando en la última década como uno de los hechos culturales más relevantes del continente. En Argentina, sin embargo, la inclusión en el campo literario de las voces que se reconocen parte o pertenecen a naciones y pueblos originarios se ha venido postergando. Este Premio busca tender un puente en dicha vacancia.

En esta edición, las científicas nerds de la naturaleza se juntaron a dar maratones de charlas. Y se codeaban con maestras de cestería mbyá guaraní, terapeutas holísticas, rockeras vegetarianas y productoras agrícolas. Desde artesanas del ñandutí hasta médicas de salud regenerativa, desde músicas hasta campesinas, desde cocineras hasta facilitadoras de terapias alternativas, pasando por diseñadoras, escritoras y bailarinas, todas trajeron sus maravillas al festival, que se desarrolló tanto en el Museo Aníbal Cambas (charlas, talleres, actividades de bienestar, shows musicales y visitas guiadas para chicos) como en el Parque Paraguayo (la gran feria regional de productos, servicios y gastronomía).




El director del museo, Alejandro Miravet, expresó sobre MTR 2025: “El público se mostró impresionado gratamente por todo lo visto y, en nuestro caso, MTR es un producto genuinamente provincial, inclusivo, con profundo respeto por los pueblos originarios, por la etnia guaraní, por lo que responde a los objetivos de nuestra casa: conservar, proteger y enriquecer aquello que nos pertenece e identifica cultural e históricamente. Miuki Madelaire, al concedernos la posibilidad de incluir a MTR en nuestra agenda, también facilitó no solamente que muchísimas personas tuvieran por primera vez su experiencia en el Cambas, sino que otras refrescarin un conocimiento distante, de la infancia”..
● Deslumbró el coro de niños Tabá Mirí Mbaepo (El sonido del pueblo pequeño), de la comunidad Tabá Mirí, de San Ignacio. Con vestuario de animales autóctonos y la dirección del cacique Germán Acosta, le cantaron a Ñamandú, el Sol; la Canción del Mandubí (el maní) y “Vamos a ir todos juntos”.
● La artesanía se lució con Clementina González, de la comunidad Yraká Mirí, de Concepción de la Sierra, donde compartió la técnica de cestería con tacuara, el forrado de objetos con tacuarembó y el teñido natural a base de plantas. También tuvo su stand en la feria, con el proyecto Artesanía Kerechu.
La música estuvo al orden del día (o de la noche) con un line-up de jóvenes músicas misioneras que hicieron bailar a la concurrencia hasta la medianoche. Arrancó Luna de la Rosa, con su música latinoamericana de raíz nativista; siguieron Ronda y Cecilia Moya, con su rock y pop indie, sensible y tropical; luego Andrea Dulko, a puro rock, reviro, punk y jazz; y cerró Zencilia Ming con su música electrónica de sintetizadores analógicos, para hacer bailar a todos los que a la medianoche se resistían a irse.
Un recordatorio de Miuki: “Vivimos dentro de un cofre de tesoros. Pisamos amatistas, cuarzos rosas… Somos una tierra rica en todo sentido. MTR celebra esto y también nuestros orígenes. Somos únicos en el mundo, con tantas colectividades viviendo en paz. Acá se puede vivir en paz, y se siente”.
