“Levantar muros no es de cristiano”

En la tradicional conferencia de prensa que brindó en el avión de regreso a Roma, pese a la agotadora gira de cinco días en México , el Papa Francisco se quedó una hora parado en la parte trasera del avión contestando a todo tipo de preguntas.

En una respuesta que hará mucho ruido y repercutirá en la campaña electoral norteamericana, disparó contra el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

“Una persona que piensa sólo en hacer muros, sea donde sea, y no hacer puentes, no es cristiano. Esto no está en Evangelio”, dijo, tras una pregunta sobre su opinión respecto de su promesa electoral de construir en la frontera con México un muro de 2500 kilómetros y de deportar a los 11 millones de inmigrantes ilegales, de ganar las elecciones.

Preguntado, también, sobre si un católico norteamericano puede votar por una persona así, el Papa, diplomático, aseguró: “no me meto”. Pero reiteró: “solo digo: este hombre no es cristiano si es que dice esto, hay que ver si dijo así las cosas, y doy el beneficio de la duda”.

Respecto de la acusación que le hizo Trump de ser un “hombre político” y una suerte de instrumento del gobierno mexicano para la política migratoria, contestó, con ironía.

“Bueno, gracias a Dios que dijo que yo soy político, porque Aristóteles define a la persona humana como un animal politicus. Al menos soy una persona humana. ¿Y que soy un instrumento? Quizás, no sé. Lo dejo al juicio de ustedes, de la gente”, respondió.

Minutos después de esas afirmaciones, aseguró que “el Papa no puede meterse en políticas internas de un país”. Lo hizo tras una pregunta del grupo de periodistas italianos sobre su posición ante la ley sobre uniones civiles de personas del mismo sexo que se está discutiendo en este momento en el Parlamento italiano.

“Ante todo, no sé como están las cosas en el parlamento italiano”, dijo al principio. “El Papa no se mete en política italiana. En la primera reunión que tuve con los obispos en mayo de 2013 una de las tres cosas que les dije fue: ‘con el gobierno italiano arréglense ustedes”, contó. “Porque el Papa es para todos, y no puede meterse en políticas concretas, internas, de un país. Este no es el rol del Papa”.

Ante otra pregunta sobre cuál debería ser la actitud de los parlamentarios católicos italianos a la hora de votar esa misma ley sobre uniones civiles homosexuales, el Papa aseguró que el legislador “debe votar según la propia conciencia bien formada”.

Y para explicar el significado contrario a esto, evocó un episodio argentino de cuando se votó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo en Buenos Aires. La ley se encontraba ” ahí, emparejada en los votos y al final uno aconsejó a otro: ¿Tu ves claro? No. Tampoco yo, pero así perdemos. Pero si no vamos, no damos quórum. Pero si damos el quórum, damos el voto a Kirchner. Prefiero darlo a Kirchner y no a Bergoglio y adelante”, contó. Y explicó: “esto no es conciencia bien formada”.