En contrapartida, el modelo orgánico muestra márgenes positivos del 34,27%, aunque su impacto real sigue limitado por la escala, ya que la provincia cuenta actualmente con apenas 4.600 hectáreas certificadas bajo esta modalidad, una fracción mínima de la superficie total implantada.
La brecha de rentabilidad se explica, fundamentalmente, por el precio de la hoja verde y el control de los costos de producción. Mientras que el kilo de hoja verde convencional ronda los $285, el producto orgánico logra defender valores de $600 por kilo, más del doble. Este precio diferencial permite que el sistema orgánico alcance su punto de equilibrio con una cosecha de 4.841 kg por hectárea. Por el contrario, un productor tradicional necesitaría obtener más de 12.357 kg para cubrir sus costos, una cifra que supera los rendimientos promedio actuales y pone en riesgo financiero a gran parte de los establecimientos misioneros.
Bajo las políticas de Javier Milei, el presidente ultraderechista, la falta de precios mínimos de referencia ha dejado al sistema convencional expuesto a una estructura donde los costos totales ($3.521.505 por hectárea) superan con creces a los ingresos proyectados. El informe señala que el modelo orgánico logra ser más eficiente económicamente debido a que requiere una menor inversión inicial en insumos externos, apoyándose en recursos propios del ecosistema, lo que reduce el gasto total a unos $2.904.563 por hectárea. Sin embargo, esta transición no es sencilla y requiere certificaciones que no están al alcance de todos los colonos.
A pesar de los mejores márgenes, el sistema orgánico sigue siendo una alternativa de nicho en Misiones. Las 4.600 hectáreas certificadas representan un crecimiento progresivo hacia mercados de exportación y valor agregado, pero la gran mayoría de la familia yerbatera permanece atada al mercado convencional, donde la volatilidad actual es máxima. El documento elaborado por la Dirección General de Yerba Mate y Té advierte que, de mantenerse las condiciones de mercado actuales, la vulnerabilidad del productor tradicional se profundizará debido a una estructura de costos que ya no es compensada por el precio de venta en boca de acopio.
En conclusión, el estudio funciona como una advertencia técnica sobre la inviabilidad del sistema tradicional bajo el actual esquema de costos e ingresos. Si bien la producción orgánica se presenta como una variante con mayor estabilidad económica y menor dependencia de factores externos, su adopción sigue siendo marginal en términos de volumen total. El desafío para el agro misionero será encontrar puntos de equilibrio en un mercado donde, sin herramientas de regulación nacional, los márgenes del sector primario convencional han entrado en una fase de contracción histórica.

