El plan de obras se ejecuta de manera descentralizada en diversos municipios, priorizando el mantenimiento preventivo y la culminación de proyectos clave, como la nueva escuela próxima a inaugurarse en Puerto Iguazú. Al no contar con el respaldo de la obra pública nacional, hoy paralizada por las políticas de ajuste, la administración provincial ha tenido que centralizar sus esfuerzos en sostener la red escolar existente. Este esquema de trabajo coordinado con los intendentes locales intenta asegurar que las condiciones de cursada sean las adecuadas, a pesar de que la merma de ingresos obliga a una administración sumamente austera y selectiva del gasto público.
En el plano laboral, el esquema de actualización salarial docente para febrero y abril intenta mitigar el impacto de la inflación en los ingresos de los trabajadores de la educación. Según el acuerdo, un maestro de grado sin antigüedad percibirá $711.000 por un turno en febrero, cifra que asciende a $961.000 para quienes participan en programas de extensión horaria. Estos incrementos, que continuarán en la segunda etapa de abril, son seguidos de cerca por los gremios en un escenario donde la desregulación de precios impulsada por el presidente ultraderechista continúa presionando sobre la canasta básica y el costo de vida en el NEA.
A la inversión en infraestructura y salarios se suma el costo operativo de programas de inclusión como el Boleto Educativo Misionero (BEM), que hoy moviliza a unos 250 mil estudiantes por jornada. Con una inversión diaria que oscila entre los 500 y 600 millones de pesos para compensar las tarifas de transporte, la provincia sostiene este beneficio sin los subsidios nacionales que fueron retirados a inicios de la gestión actual. El sostenimiento de este sistema representa uno de los mayores pesos presupuestarios para Misiones, que ha decidido priorizar la movilidad estudiantil como eje para evitar la deserción escolar en los sectores más vulnerables.
Finalmente, el despliegue tecnológico se presenta como el tercer pilar de la estrategia provincial, con una cobertura de internet que alcanza al 97% de la matrícula a través de la red de Marandu Comunicaciones. Si bien se avanza en la conectividad satelital para las zonas rurales, el desafío para este año será mantener la calidad del servicio técnico y la actualización de equipos en un mercado marcado por los altos costos de los insumos importados. El inicio de clases 2026 pone a prueba, una vez más, la capacidad de Misiones para gestionar su sistema educativo con autonomía frente a un modelo nacional de retiro estatal liderado por el presidente ultraderechista.