Ante el inicio de la zafra 2026, la gestión encabezada por Facundo López Sartori busca consolidar acuerdos voluntarios que eviten la atomización de la cadena y protejan el valor de la materia prima frente a la incertidumbre económica.
La reunión, celebrada en la sala de situación del Ministerio, logró sentar a la mesa a representantes de firmas y organizaciones que concentran el 80% de la molienda y comercialización en la región, incluyendo a referentes de la Cámara de Molineros, Cooperativa Liebig, Las Marías y FEDECOOP. La relevancia de la convocatoria oficial quedó de manifiesto al abordar las tensiones generadas por la desregulación impulsada por el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei, que ha dejado al sector sin precios mínimos obligatorios. El Ministerio del Agro se posiciona así como el espacio institucional necesario para construir una «previsibilidad política» que el mercado por sí solo no garantiza, intentando frenar posibles situaciones de competencia desleal.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de establecer un precio referencial a través del INYM, que funcione como una brújula para las operaciones comerciales. Aunque el instituto ya no cuenta con la facultad de fijar valores de cumplimiento forzoso, la provincia impulsa que la cadena adopte criterios comunes para que el inicio de la zafra no derive en una caída abrupta de los ingresos del productor. El subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, subrayó que sin estos parámetros mínimos de compra, el riesgo de perjuicio sistémico es elevado tanto para quienes cultivan la hoja verde como para los secaderos y molinos que buscan sostener la calidad del producto.
Complementariamente, el Ministerio presentó herramientas técnicas orientadas a la modernización y transparencia del sector, como el Centro de Transacción de la Yerba Mate (CeTYM). Esta plataforma digital está diseñada para mejorar la trazabilidad de las operaciones y registrar de manera eficiente a los productores, otorgando una base de datos sólida para la toma de decisiones en tiempo real. La apuesta oficial es que la tecnología y la registración rigurosa sirvan como contrapeso a la volatilidad del mercado, permitiendo que la provincia mantenga el control sobre los flujos de su producto estrella a pesar del retiro de las normativas nacionales.
Hacia el final de la jornada, el compromiso quedó fijado en avanzar hacia una tipificación estandarizada de la yerba mate que cuide los mercados de exportación y los estándares de consumo interno. El Ministerio del Agro reafirmó que su intervención no busca distorsionar los precios, sino evitar que la orfandad regulatoria destruya el tejido social y productivo que sostiene a miles de familias misioneras. En un contexto de retracción económica, la convocatoria ministerial emerge como el último resguardo para que la zafra 2026 no se convierta en un proceso de ajuste donde el eslabón más débil, el colono, sea quien pague los costos de la desregulación total.

