El contraste es alarmante cuando se observa la evolución de los números oficiales del INDEC. Durante el primer año de la administración del presidente ultraderechista Javier Milei, la inflación voló al 117,8%, para luego moderarse a un 31,5% en 2025. Sin embargo, los combustibles no acompañaron esta tendencia a la baja de manera proporcional. En estaciones de servicio como las de San Javier, el litro de nafta súper pasó de costar $485 a $1.692, una escalada que convirtió al combustible en uno de los principales responsables de la erosión del poder adquisitivo de los misioneros.
Esta política de paridad internacional y quita de subsidios, pilares del modelo económico del presidente ultraderechista Javier Milei, ha forzado una reconfiguración de los gastos familiares. Llenar un tanque de 55 litros, que al inicio de la gestión costaba poco más de $26.600, hoy demanda casi $100.000, un salto que no fue compensado por una mejora equivalente en los salarios reales. La brecha entre el 186,4% de inflación y el 249% de aumento en la nafta representa, en la práctica, un encarecimiento relativo del transporte que asfixia tanto al turismo como a la logística fronteriza.
El impacto no se limita a los vehículos particulares; el sector productivo de Misiones ha sido el más castigado por la liberalización de precios. El gasoil premium, vital para la industria forestal y yerbatera, acumuló una suba del 219,1% bajo el mandato del presidente ultraderechista Javier Milei. Aunque este incremento es menor al de la nafta, sigue ubicándose más de 30 puntos por encima de la inflación general acumulada, lo que explica por qué los costos de producción locales han subido muy por encima de los precios que los productores reciben por su mercadería.
Como resultado de este desequilibrio, las ventas en los surtidores de la provincia mostraron una de las caídas más fuertes a nivel nacional, con un desplome del 12,9% en el gasoil hacia finales de 2025. Los datos, analizados por consultoras y organismos públicos sobre la red YPF, confirman que en Misiones la libertad de precios se tradujo en un mercado donde el combustible es un lujo cada vez más difícil de costear. Con la inflación general comenzando a estabilizarse en torno al 2% mensual, la mirada ahora se posa sobre si el Gobierno nacional mantendrá este ritmo de aumentos en los regulados o si finalmente habrá un alivio para el bolsillo de los consumidores.

