Argentina / Economía | La crisis del consumo y la explosión de la informalidad laboral ponen en jaque a la economía de Misiones

La Confederación Económica de Misiones (CEM) encendió las alarmas ante un escenario de "economía de subsistencia" que golpea con dureza a la provincia y al país, destacando como punto más crítico que la informalidad laboral ya habría superado el 50%.

Guillermo Fachinello, presidente de la entidad, advirtió que los datos oficiales de inflación y actividad no reflejan la realidad del «día a día», donde el desplome del mercado interno ha forzado a las empresas a exportar sin rentabilidad para evitar el cierre. Según el dirigente, el endeudamiento de las familias con tarjetas de crédito es extremo, lo que ha anulado virtualmente el consumo y roto el círculo virtuoso de la economía regional.

La situación del empleo es, para la CEM, el factor de mayor gravedad institucional y social. Al participar en las negociaciones paritarias de sectores clave como la madera y el comercio, Fachinello señaló que la subsistencia de los trabajadores es un interrogante diario ante salarios que no cubren las necesidades básicas. Esta presión ha empujado a más de la mitad de la fuerza laboral a la informalidad, un fenómeno que no solo priva a los ciudadanos de beneficios sociales y cobertura sanitaria, sino que los excluye definitivamente del sistema crediticio, hundiendo cualquier posibilidad de progreso a largo plazo.

En este contexto de recesión, los costos operativos se han vuelto insoportables para las PyMEs misioneras. Fachinello enfatizó que la falta de gas natural en la provincia obliga a pagar tarifas energéticas mucho más caras que en el resto del país, a lo que se suma la carga de la «potencia contratada», donde las empresas deben abonar por energía que no utilizan debido a la baja producción. La Confederación exige medidas urgentes, como una suspensión de seis meses en estos cobros fijos y un tratamiento diferencial que reconozca la asimetría energética de Misiones frente a otras jurisdicciones.

La presión impositiva también es un eje de conflicto, no solo a nivel nacional, sino también por el impacto de las tasas municipales que han crecido en los últimos meses. Desde la CEM insisten en que la lucha por un régimen fiscal diferenciado para Misiones, que ya lleva dos décadas, es hoy más necesaria que nunca para compensar los altos costos logísticos que enfrentan las economías regionales. El sector privado busca fortalecer las mesas de diálogo con legisladores nacionales para obtener herramientas que permitan, al menos, «mantener las puertas abiertas».

Finalmente, el referente gremial empresarial advirtió que, si bien se observa un aumento en los volúmenes de exportación, esto no es síntoma de bonanza sino de desesperación. Al no existir compradores en el mercado local, las empresas se ven obligadas a colocar sus productos en el exterior trabajando a pérdida en muchos casos, solo para sostener la estructura mínima y no despedir personal. La falta de medidas paliativas urgentes amenaza con profundizar un proceso de desindustrialización y precarización que ya afecta a más de la mitad de la población activa.