En noviembre de 2024 había 12.648.423 aportantes. Un año antes, eran 13.097.626. En un año, se perdieron 449.203 aportantes.
Entre los trabajadores en relación de dependencia públicos y privados, la reducción de aportantes fue de 172.220 personas: 85.598 menos del sector privado y 85.017 menos del sector público. Y 1.605 menos de trabajadores de otros regímenes.
Entre los trabajadores independientes, los monotributistas se redujeron en 19.609 y autónomos 267.856.
Y trabajadoras de casas particulares sumaron 10.482 (de 355.722 a 366.204).
La reducción del número de aportantes incide negativamente en el financiamiento de la seguridad social.
De los 12,6 millones de aportantes a la Seguridad Social, la amplia mayoría desempeña su trabajo en relación de dependencia (76,9%), al que se agrega un 2,9% correspondiente a trabajadoras de casas particulares, mientras que un 20,2% lo hace de forma independiente.
Como la población ocupada se estima en torno de los 20 millones, habría 7,5 millones de personas en la informalidad, entre asalariados y el resto de las modalidades de trabajo.

