Argentina / Economía | Actividad metalúrgica profundiza caída y capacidad instalada toca mínimos históricos en noviembre

El sector metalúrgico argentino continúa sin encontrar un piso en su nivel de actividad, registrando en noviembre una caída interanual del 4,2% y una contracción mensual del 0,5% respecto a octubre. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la recesión bajo el modelo económico del presidente ultraderechista Javier Milei ha llevado la utilización de la capacidad instalada a un alarmante 44,4%, una de las cifras más bajas de toda la serie histórica del sector, lo que refleja un aparato industrial que opera a menos de la mitad de su potencial.

Un retroceso generalizado en las provincias y sectores

El impacto negativo no es un fenómeno aislado, sino que afecta de manera generalizada a las principales jurisdicciones industriales y a los rubros vinculados al mercado interno. La provincia de Buenos Aires lideró el retroceso con una contracción del 5,6%, cifra que también alcanzó Córdoba, consolidando una pérdida de dinamismo preocupante en el corazón productivo del país.

Por su parte, Santa Fe y Entre Ríos, que habían mostrado mejores desempeños en la primera mitad del año, retornaron o se mantuvieron en terreno negativo con caídas del 1,5%. A nivel sectorial, los rubros más golpeados fueron aquellos que dependen directamente del poder adquisitivo y la inversión: el consumo final se desplomó un 8,3%, seguido por el sector de la construcción (-6,3%) y el automotriz (-5,8%).

Expectativas de producción y empleo en mínimos

La fragilidad del escenario actual se traduce en un pesimismo marcado de cara al futuro inmediato. Los datos relevados muestran una tendencia de estancamiento que ya se venía perfilando en meses anteriores, pero que se agudiza al cierre del año:

Producción: El 77,5% de los empresarios metalúrgicos estima que su nivel de producción se mantendrá sin cambios o incluso disminuirá en el corto plazo.

Empleo: El sector ya registra una caída interanual del 3,3% en su dotación de personal. Hacia adelante, el 90,9% de las firmas anticipa que no realizará nuevas contrataciones o que deberá aplicar ajustes en su plantilla, reflejando una debilidad estructural en el mercado laboral industrial.

Uso de maquinaria: La reducción de 6,1 puntos porcentuales en la capacidad instalada respecto al año pasado confirma que la industria está produciendo mucho menos con la misma estructura, lo que eleva los costos fijos y pone en riesgo la rentabilidad.

La advertencia de la industria: sin indicios de mejora

Elio Del Re, presidente de ADIMRA, fue contundente al analizar los datos de noviembre, describiendo un escenario «recesivo y frágil». La preocupación central de la entidad radica en que, además de las caídas generalizadas, se observa un ascenso en las importaciones que compiten con la producción local en un contexto donde no existen indicios concretos de una mejora sostenida.

En lo que va de 2025, el sector acumula una baja del 0,3%, una cifra que parece modesta pero que esconde un deterioro acelerado en los últimos meses tras el agotamiento del rebote que algunas provincias mostraron a mitad de año. Con este panorama, el sector metalúrgico cierra noviembre con la mirada puesta en un 2026 de gran incertidumbre, condicionado por la apertura comercial y la persistente caída de la demanda interna que define la gestión del presidente ultraderechista.