Monti acepta “con reservas” formar nuevo gobierno en Italia tras salida de Berlusconi

El ex comisario de la Unión Europea (UE) Mario Monti, economista de 68 años, aceptó «con reservas» que no precisó el mandato conferido por el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, para formar un nuevo gobierno tras la renuncia, ayer sábado, del primer ministro Silvio Berlusconi. Monti afirmó que su objetivo es «llevar a cabo la misión con sentido de responsabilidad», anunció que mañana comenzará «de manera urgente pero escrupulosa» las consultas para formar el gobierno y prometió que el país será «un punto de fuerza, y no de debilidad, de Europa».

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Sin precisar a qué «reservas» hizo referencia, el primer ministro designado señaló que formará un equipo que se concentre en «los esfuerzos por resolver la situación financiera y promover el crecimiento con foco en la equidad social», informaron las agencias de noticias ANSA y DPA.

Italia debe superar «el desafío de levantar cabeza, debe volver a ser cada vez más un elemento de fuerza, y no de debilidad, de una Unión Europea de la que hemos sido fundadores y en la que debemos ser protagonistas», subrayó Monti.

Napolitano, que antes de anunciar la designación de Monti hizo consultas con los líderes partidarios, afirmó que Italia se encuentra en una situación de «fragilidad» debida a «la enorme deuda pública acumulada en los últimos nueve años», y que debe «recuperar la confianza de los inversores y las instituciones europeas».

Tras la reunión con Napolitano en el Palacio del Quirinal, Monti se encontró durante media hora con el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, pero no dio pistas sobre las personas que convocará y advirtió que los nombres de supuestos candidatos incluidos en las versiones que circularon en las últimas horas son «pura fantasía».

No obstante, analistas y periodistas esperaban que Monti presente a Napolitano la lista de sus candidatos a integrar el nuevo gabinete en pocas horas.

La propuesta deberá ser aprobada por las dos cámaras del parlamento, proceso que, si no sufre demoras, puede quedar concluido el jueves.

Monti es un prestigioso economista que cobró notoriedad hace casi 10 años, cuando desde la Comisión Europea impuso una multa de 497 millones de euros al gigante informático estadounidense Microsoft por haber violado normas de libre competencia en Europa.

Apodado «Súper Mario» y actualmente al frente de la prestigiosa Universidad Luigi Bocconi, de Milán, está considerado como un economista «duro y puro», y, para muchos, el candidato ideal para presidir un «gobierno técnico».

Las primeras reacciones reflejadas por la prensa destacan la expectativa de que Monti contará con suficiente respaldo en las dos cámaras parlamentarias para formar un «gobierno de especialistas» que contribuya a sacar al país de la incertidumbre política y económica.

Varios analistas subrayaron que esperaban que Monti formara un gabinete integrado por técnicos independientes, incluidos economistas y académicos, que guíen a Italia hasta las próximas elecciones generales, en 2013.

La designación del nuevo primer ministro italiano fue considerada como «una señal alentadora» tanto por el presidente de la Unión Europea, Herman van Rompuy, como por el titular de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

En una declaración emitida en Bruselas, ambos funcionarios advirtieron que la Comisión Europea seguirá «monitoreando la aplicación de las medidas aprobadas por Italia para favorecer el crecimiento y el aumento del empleo».

Monti reemplaza a Berlusconi, quien renunció ayer sábado, después de que la Cámara de Diputados aprobara el paquete de ahorro exigido por la UE.

En un mensaje divulgado el domingo, Berlusconi afirmó que se sentía «triste» por los abucheos y los insultos con que fue acompañada su dimisión, y se manifestó dispuesto a ayudar a Napolitano en la formación de un gobierno «técnico», aunque advirtió que su apoyo dependerá de que el próximo gabinete no esté integrado por personas «hostiles» a él.

«A partir de mañana multiplicaré mi trabajo en el parlamento y en las instituciones para renovar a Italia», prometió Berlusconi.