Empresario comprometido con la integración regional exhibe su decepción con el Mercado Común del Sur

Darci Zanotelli, fundador hace medio siglo de la empresa de logística que lleva su nombre, admite haberse alejado de las actividades del bloque, basado en la percepción de que el MERCOSUR pasó a actuar, en la práctica, favoreciendo intereses específicos de determinados grupos empresariales.

Darci Zanotelli, además de las actividades propias que le demanda su exitosa empresa de transporte basada en São Miguel d’Oeste, Santa Catarina, Brasil, asumió hace décadas el compromiso de aunar voluntades de los sectores privado y público para fortalecer la integración regional. A su iniciativa se debe la construcción del puente de Paso Rosales (entre Misiones, Argentina, y Santa Catarina, Brasil), el impulso al desarrollo de una ruta interoceánica o el despligue de misiones comerciales a China. La opinión de Zanotelli, entonces adquiere singular relevancia a 35 años de la puesta en marcha del MERCOSUR.

Zanotelli, que acredita gran experiencia en el tema, desarrolla el tema con sólidos argumentos y cierra con una carta abierta.
Mercado Común del Sur (MERCOSUR) 35 Años de Creación
El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) cumple 35 años desde su creación, consolidándose como una de las iniciativas de integración regional más relevantes de América del Sur. Sus principales hitos institucionales incluyen el Tratado de Asunción (1991), que dio origen al bloque; el Protocolo de Ouro Preto (1994), que definió su estructura institucional y su personalidad jurídica internacional; el Protocolo de Ushuaia (1998), que estableció el compromiso democrático; además de la creación de órganos como el Parlamento del MERCOSUR (Parlasur) y el Tribunal Permanente de Revisión (TPR).
A lo largo de su trayectoria, el bloque también atravesó procesos de ampliación, con la adhesión de nuevos miembros, como Venezuela y Bolivia, así como avances importantes, tales como la consolidación del Arancel Externo Común (AEC) y las iniciativas orientadas a la libre circulación.

Hitos Fundamentales
Tratado de Asunción (1991)
Formalizó la creación del MERCOSUR por los países fundadores —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— estableciendo como objetivos centrales la promoción del libre comercio y la constitución de un mercado común.
Protocolo de Ouro Preto (1994)
Otorgó al MERCOSUR personalidad jurídica internacional y definió su estructura institucional, creando órganos decisorios como el Consejo del Mercado Común (CMC) y el Grupo Mercado Común (GMC).
Unión Aduanera (1995)
El bloque alcanzó la etapa de Unión Aduanera, con la adopción del Arancel Externo Común (AEC) y la eliminación de barreras arancelarias al comercio intrabloque.

Desarrollo Institucional y Político
Protocolo de Ushuaia (1998)
Instituyó la cláusula democrática del MERCOSUR, previendo sanciones a los Estados Partes en caso de ruptura del orden democrático.
Protocolo de Olivos (1999)
Creó el sistema de solución de controversias del bloque, posteriormente perfeccionado con la instalación del Tribunal Permanente de Revisión (TPR).
Parlamento del MERCOSUR (Parlasur)
Instituido por Protocolo Constitutivo, representa el órgano legislativo del bloque, con representación de los pueblos de los Estados Partes.
FOCEM – Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR
Creado con el objetivo de reducir las asimetrías regionales y promover el desarrollo económico y social de los países miembros.

Ampliación y Temas Transversales
• Adhesión de nuevos miembros: Venezuela (2006) y Bolivia (2015), ampliando la dimensión política y económica del bloque.
• Declaración de Zona de Paz: compromiso regional de mantener al MERCOSUR como zona libre de armas de destrucción masiva.
• Cooperación institucional: creación de órganos como el Instituto Social del MERCOSUR (ISM) y el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos (IPPDH).
• Acuerdos específicos: protocolos orientados a la facilitación de inversiones intra-MERCOSUR y al comercio electrónico.

La Práctica en Detrimento de los Intereses Comunes
Tras cinco años de participación como asistente invitado en dos Comisiones del MERCOSUR —Transporte Multimodal y Sistema Aduanero— desde su fundación, Darci Zanotelli decidió no continuar participando en las actividades del bloque. Dicha decisión se basó en la percepción de que el MERCOSUR pasó a actuar, en la práctica, favoreciendo intereses específicos de determinados grupos empresariales.

Se observó que diversos acuerdos eran estructurados previamente para beneficiar a empresas ya políticamente articuladas, con plazos excesivamente cortos para la habilitación a los beneficios, lo que inviabilizaba la participación de nuevos emprendedores. Estos procesos, en muchos casos, estuvieron acompañados por una intensa actuación de lobby ante los representantes gubernamentales de los Estados Partes, dando lugar a normas y exigencias que restringen la competencia y consolidan la actuación de una minoría dominante en sectores estratégicos, tales como:
• Fabricantes de vehículos y maquinaria;
• Transporte internacional de pasajeros y cargas;
• Constitución de empresas industriales binacionales, entre otros sectores.
En la práctica, muchos acuerdos se encontraban definidos incluso antes de las reuniones oficiales del bloque, contrariando el principio del interés colectivo que debería orientar la integración regional.

Fundamentación de la Decisión de Alejamiento
La decisión de no continuar participando en las reuniones del MERCOSUR estuvo motivada por un conjunto de factores, entre los cuales se destacan:
✔Falta de consenso en las políticas comerciales
Las divergencias políticas y económicas entre los Estados Partes dificultan la implementación de políticas comerciales equitativas, generando la percepción de un favorecimiento selectivo.
✔Intereses proteccionistas
Las medidas adoptadas para proteger industrias nacionales, en determinados casos, contradicen el espíritu de libre comercio que fundamenta el bloque.
✔Desigualdad económica entre los miembros
Las diferencias estructurales entre las economías de los países integrantes generan asimetrías en el poder de decisión, frecuentemente en perjuicio de las naciones más pequeñas.
✔Dificultades en la implementación de los acuerdos
Las barreras administrativas y regulatorias comprometen la aplicación efectiva de los acuerdos, incluso cuando ya han sido aprobados en el ámbito del bloque.

Reflexiones sobre la Integración y el Modelo Europeo

Biocombustibles y comercio transatlántico: La UE inicia ratificación del pacto con el Mercosur en medio de tensiones | Tendencia de NoticiasExiste, por parte del MERCOSUR, el interés en formalizar un acuerdo con la Comunidad Europea. Dicha iniciativa puede representar una oportunidad relevante para que los Estados Partes comprendan, de manera más concreta, el concepto de integración efectiva adoptado por la Unión Europea, caracterizado por:
• Libre circulación de personas, bienes y servicios;
• Fronteras desburocratizadas;
• Normas, procedimientos y legislaciones armonizadas;
• Facilitación del transporte por vehículos, autobuses, trenes y camiones de carga.
La Comunidad Europea tuvo su origen en 1957, con los Tratados de Roma, evolucionando posteriormente hacia la Unión Europea con el Tratado de Maastricht, en 1992, que entró en vigor en 1993.

Consideraciones Finales
La falta de transparencia y de una gobernanza efectiva en el proceso decisorio del MERCOSUR ha debilitado la confianza y la cohesión entre sus miembros. Tras más de tres décadas desde su concepción, el bloque aún no ha respondido plenamente a las expectativas de las poblaciones de los países integrantes, principalmente debido a divergencias políticas recurrentes que se superponen a los intereses comunes de la sociedad.

Permanece la expectativa de que, en el futuro, el MERCOSUR pueda adoptar un modelo más eficaz, menos condicionado por intereses internos y con una mayor participación del sector empresarial —idealmente con al menos un 30 % de representación— reuniendo especialistas comprometidos con el desarrollo equilibrado y el bien común de la sociedad en su conjunto.

Actualmente, muchos escaños están ocupados mayoritariamente por ex políticos en el final de sus carreras o por representantes designados por padrinos políticos, algunos elegidos mediante procesos poco democráticos. En gran medida, se observa una falta de compromiso con la población y con la efectiva integración regional, la desburocratización de las fronteras y el fortalecimiento del comercio y la movilidad. En lugar de ello, muchos terminan tratando al MERCOSUR como una carrera profesional, sin la experiencia técnica necesaria, aunque bien remunerados con recursos públicos provenientes de los propios ciudadanos de los Estados Partes.

Quedan, así, estas reflexiones para que la sociedad saque sus propias conclusiones y contribuya al perfeccionamiento del bloque, de modo que este pueda, efectivamente, generar beneficios concretos para la población de los países miembros.

Propuestas en una Carta Abierta
A la Sociedad de los Estados Partes del MERCOSUR,
A las Instituciones del Mercado Común del Sur,
A los Gobiernos, Parlamentarios y Representantes del Bloque,
Esta Carta Abierta a la Sociedad y al MERCOSUR tiene como objetivo expresar, de manera pública, transparente y propositiva, una reflexión institucional sobre los 35 años de creación del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), iniciativa concebida para promover la integración regional, el desarrollo económico equilibrado y el fortalecimiento de las relaciones entre los Estados Partes.
A lo largo de su trayectoria, el MERCOSUR ha consolidado hitos jurídicos e institucionales relevantes, que han contribuido al diálogo regional y a la cooperación política. Sin embargo, tras más de tres décadas de existencia, resulta evidente que los objetivos centrales de una integración económica efectiva, la libre circulación y la generación de beneficios concretos para la población aún no han sido plenamente alcanzados.
En la práctica, la excesiva burocratización, la fragmentación normativa, la asimetría en el poder de decisión entre los Estados Partes y la predominancia de intereses sectoriales específicos han limitado la competitividad regional y reducido la confianza de la sociedad y del sector productivo en el proyecto de integración.
Ante este escenario, esta Carta Abierta propone y defiende, de forma objetiva, la necesidad de un proceso de perfeccionamiento estructural del MERCOSUR, basado en los siguientes principios:
• Transparencia, previsibilidad y objetividad en los procesos decisorios del bloque;
• Ampliación de la participación técnica, empresarial y de la sociedad organizada en la formulación de las políticas regionales;
• Desburocratización efectiva de las fronteras, con armonización de normas, procedimientos y sistemas;
• Garantía de una competencia justa, amplia e inclusiva entre los agentes económicos de los Estados Partes;
• Compromiso real con la libre circulación de personas, bienes y servicios, como pilar esencial de un verdadero mercado común.
El MERCOSUR necesita evolucionar de un espacio predominantemente político hacia un instrumento funcional de desarrollo regional, capaz de reducir desigualdades, estimular inversiones, fortalecer la competitividad internacional y generar oportunidades concretas para sus ciudadanos.
Esta Carta Abierta constituye una invitación al diálogo constructivo, a la revisión responsable de prácticas y a la adopción de medidas concretas que permitan al MERCOSUR cumplir su misión histórica. La integración regional solo será sostenible si se orienta por el interés colectivo, la gobernanza técnica y la responsabilidad institucional, colocando el bien común por encima de intereses particulares o coyunturales.
Al cumplir 35 años, el MERCOSUR se enfrenta a un dilema fundamental: permanecer como un proyecto político-institucional de resultados limitados o evolucionar hacia una integración económica efectiva, alineada con las demandas de la sociedad y del sector productivo.
Si bien ha avanzado en la creación de estructuras formales e instrumentos jurídicos, el bloque aún enfrenta dificultades en la implementación práctica de sus acuerdos. La prevalencia de intereses sectoriales, la influencia excesiva de grupos organizados y la baja representatividad empresarial han generado frustración y el alejamiento de actores que creyeron en el proyecto integrador.
La experiencia europea demuestra que una integración exitosa exige armonización normativa, libre circulación y gobernanza técnica. Sin estas bases, el MERCOSUR corre el riesgo de alejarse cada vez más de sus objetivos fundacionales.
Atentamente, Darci Zanotelli