España: Zapatero exige a ETA el abandono de las armas

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo el martes que el comunicado del grupo separatista vasco ETA difundido el domingo significa una «profunda decepción» y afirmó que la única salida que tiene el grupo es el abandono definitivo de las armas.

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«Ya no valen comunicados, sólo valen decisiones, y sólo una decisión vale, se dice en pocas palabras: abandono de las armas para siempre», declaró Zapatero durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina, Salam Fayad.

Las expresiones de Zapatero se dieron luego de que la llamada izquierda «abertzale», ilegalizada por sus vínculos con ETA, reclamara al Gobierno central que dé pasos para su legalización antes de las próximas elecciones municipales.

Pero Zapatero insistió en que para que esto ocurra debe darse una desvinculación de la violencia.

«Quienes están fuera de la legalidad porque no condenan tajantemente la violencia están en la misma situación hoy que antes del comunicado, exactamente la misma», afirmó.

Los líderes de la izquierda «abertzale» opinaron sin embargo que el siguiente movimiento corresponde a los Gobiernos español y francés, al Partido Popular y al Partido Socialista, que según dijeron deberían dar pasos «aunque fueran insuficientes».

«Entendemos que la legalidad se tiene que dar ya. El Gobierno español tendrá que dar pasos en ese sentido y aprobar (…) ese test democrático que se le exige ahora de cara a que la izquierda ‘abertzale’ pueda estar presente en los próximos comicios», dijeron sus portavoces durante una rueda de prensa en Bilbao.

Tanto el Gobierno español como los distintos partidos políticos han coincidido en señalar su escepticismo respecto al comunicado de ETA y han afirmado que es insuficiente.

«Valoro positivamente que haya habido esa reacción unánime coincidente de todas la fuerzas políticas democráticas, esto fortalece la lucha por el fin de ETA», dijo Zapatero.

En el 2006, ETA declaró un alto el fuego permanente al que puso fin ese mismo año con un coche bomba en el aeropuerto madrileño de Barajas, que causó la muerte de dos ecuatorianos.

Tras la explosión, el Gobierno suspendió el proceso de paz.

En el comunicado del domingo, ETA, que ha matado a más de 850 personas en su lucha por un estado independiente en el País Vasco y el sur de Francia, no dio plazos ni habló de planes para abandonar las armas.