Daniel Ferreira, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del Circuito Comercial de Encarnación (Paraguay), reveló que entre 9.000 y 12.000 personas cruzan a diario a la ciudad paraguaya, una cifra que se dispara los fines de semana largos. Lo llamativo es el perfil del nuevo consumidor: «Antes venía mucha gente que tenía planes sociales. Hoy viene gente que trabaja, que trae su dinero», afirmó.
Los productos más demandados son de consumo básico: aceite, fideos, arroz, artículos de limpieza y supermercado. Incluso, productos fabricados en Argentina se venden más baratos en Encarnación, «es una cuestión de costos». Pero no solo eso, también se llevan indumentaria, calzado, electrodomésticos, neumáticos y electrónica. «Hoy se vende todo», ironizó Ferreira. Además, se nota cuando un argentino entra al supermercado: «Llenan el carrito. Compran para la semana o la quincena».
La crisis en Argentina, el motor del repunte paraguayo
Ferreira no ocultó que el motor central de este repunte es la crisis económica en Argentina. «El argentino que tiene dinero no viene a Paraguay. Se va a Brasil, a Miami o a Europa. Pero el que no llega allá, viene acá», sostuvo, dejando en claro el impacto de las políticas económicas actuales. A pesar del crecimiento, se mostró cauto, reconociendo que la situación es cíclica y hoy les toca a ellos la ventaja.
Compromiso con el cliente y lecciones del pasado
El dirigente paraguayo destacó el compromiso de los comerciantes de Encarnación con el buen trato al cliente. Aseguró que no permitirán «estafas o abusos» ni «filas ni precios diferenciados». Recordó que ellos mismos padecieron esa situación al comprar en Argentina en el pasado y no quieren repetirla. Este enfoque busca consolidar la relación con el consumidor argentino, que, impulsado por la necesidad, encuentra en Encarnación una opción atractiva en medio de la difícil situación económica.
Ferreira no ocultó que el motor central de este repunte es la crisis económica en Argentina. «El argentino que tiene dinero no viene a Paraguay. Se va a Brasil, a Miami o a Europa. Pero el que no llega allá, viene acá», sostuvo, dejando en claro el impacto de las políticas económicas actuales. A pesar del crecimiento, se mostró cauto, reconociendo que la situación es cíclica y hoy les toca a ellos la ventaja.
