1. Vivienda y Servicios: El verdugo de la Clase Media
Es el rubro que más ha empujado el salto para no ser pobre. Los aumentos en electricidad, gas y agua, sumados a la desregulación total de los alquileres, representan hoy casi el 25% al 30% del presupuesto de un hogar en zonas urbanas. En la medición para la clase media, este gasto es el que marca la diferencia: quien alquila necesita hoy casi $500.000 extra solo para mantener un techo, lo que explica por qué el umbral de los $2,3 millones se volvió la nueva frontera.
2. Educación y Salud: El costo de la «libertad»
En marzo, la Educación fue el rubro con mayor incremento (superando el 100% en algunos distritos por el inicio de clases y cuotas de colegios privados).
* Prepagas: Con subas mensuales que no dan tregua, la salud privada se ha vuelto el primer gasto que la clase media «poda» para no caer en la pobreza, saturando el sistema público.
* Medicamentos: Han subido sistemáticamente por encima del IPC general, afectando principalmente la canasta de los adultos mayores.
3. Alimentos: El núcleo de la Indigencia
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia ($791.579), está compuesta por productos «esenciales» que han tenido un comportamiento dispar pero letal:
* Proteínas: Carne y lácteos han mostrado saltos estacionales que pulverizan el poder de compra diario.
* Frutas y Verduras: La volatilidad aquí es extrema, pero en el NEA y Misiones, debido al costo del transporte (combustibles), los precios llegan con un recargo adicional por logística.
4. Transporte y Comunicaciones: La trampa de la movilidad
El aumento del transporte público y, sobre todo, del combustible, impacta de dos formas:
1. Directa: En el gasto mensual para ir a trabajar.
2. Indirecta: En el precio de todos los bienes de la canasta, especialmente en provincias alejadas de los centros de producción, como Misiones, donde el flete es un componente central del precio final.
El «Efecto Misiones»: El desglose regional
En el NEA, el desglose muestra una particularidad: el rubro Vivienda y Combustibles pesa más que en el promedio nacional debido a la falta de red de gas natural en gran parte de la provincia (dependencia del gas envasado) y las distancias logísticas. Esto hace que la canasta misionera sea, en términos reales, más costosa de sostener que una equivalente en el centro del país.

