Argentina / Política | La Justicia pone la lupa en Adorni y el gobierno libertario queda bajo fuego

El avance de una investigación federal sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha desatado un escándalo de proporciones que salpica directamente a la cúpula del poder, contando con el aval silencioso de Karina y el presidente ultraderechista Javier Milei.

La lupa judicial se posa hoy sobre una trama de inmuebles adquiridos a precios irrisorios, hipotecas otorgadas por desconocidos y lujosos viajes al Caribe que no parecen coincidir con los ingresos declarados del funcionario. Mientras el discurso oficial pregona la austeridad y el combate contra la casta, los tribunales comienzan a documentar un nivel de vida que, para la fiscalía, resulta sencillamente injustificable bajo las normas de la transparencia pública.

El fiscal federal Gerardo Pollicita ha tomado la iniciativa con una agresividad procesal que deja a Adorni contra las cuerdas, solicitando el historial completo de dominio de sus propiedades y rastreando cada movimiento migratorio del funcionario y su entorno. La investigación apunta a un departamento en el barrio de Caballito, comprado el año pasado a un valor llamativamente inferior al de mercado, y a una casa en el Country Indio Cuá Golf Club. La sospecha de la Justicia se alimenta de una hipoteca no bancaria de más de 200.000 dólares otorgada por dos jubiladas que, al ser consultadas, aseguraron ni siquiera conocer al jefe de Gabinete, un dato que demuele cualquier fachada de normalidad en la transacción.

La red de sospechas se extiende también a los placeres internacionales del funcionario, con el fiscal exigiendo detalles precisos sobre vuelos a destinos exclusivos como Aruba y Punta del Este. No solo se busca reconstruir rutas y escalas, sino determinar quién financió estos desplazamientos en los que también aparecen mencionados su esposa, Bettina Julieta Angeletti, y el periodista Marcelo Grandío. Este pedido a las compañías aéreas busca transparentar si el dinero salió de bolsillos privados o si existen beneficios corporativos no declarados, lo que agravaría la situación procesal de quien hoy es la voz del Ejecutivo.

En las próximas horas, las declaraciones testimoniales serán clave para desentrañar este entramado de posibles testaferros y beneficios cruzados. La citación de la escribana Adriana Nechevenko y del ex futbolista Hugo Morales, anterior dueño de una de las viviendas, busca confirmar si hubo una subvaluación deliberada para ocultar el verdadero origen y magnitud de los fondos. El escenario para la Casa Rosada es crítico: mientras el presidente ultraderechista Javier Milei mantiene su respaldo, las pruebas recolectadas por la Dirección Nacional de Migraciones y el Registro de la Propiedad Inmueble podrían configurar un caso sólido de enriquecimiento ilícito.

Este proceso judicial pone en jaque la credibilidad ética del esquema de poder liderado por los hermanos Milei, quienes han hecho de la moralidad administrativa su principal bandera política. La existencia de propiedades no declaradas y la sombra de una vida de lujos financiada por mecanismos oscuros colocan a Adorni en un lugar de vulnerabilidad extrema ante la opinión pública. Si la Justicia confirma que el jefe de Gabinete vive por encima de sus posibilidades económicas, el costo político no solo lo pagará el vocero caído en desgracia, sino todo un proyecto que prometió barrer con los privilegios que hoy parecen florecer en sus propias oficinas.