El informe dice: El 25 de mayo festeja la osadía de un Cabildo Abierto que se animó a formar un gobierno e iniciar el proceso independentista. Esa palabra será clave en este informe. ¿Dónde está la osadía en la Argentina actual?
El gobierno mantiene sus niveles de aprobación sin demasiados cambios y la victoria en CABA seguramente le otorgue un aire político nada despreciable.
Por un lado, la fragmentación opositora juega a favor del oficialismo. Algo ya comprobado en los resultados de Buenos Aires. Un 54% dice querer votar a candidatos opositores a Milei. Pero esa mayoría no logra ser configurada por ningún liderazgo opositor. Aún más, el anti kirchnerismo aparece como el gran estimulante del voto oficialista. En Buenos Aires la campaña de Adorni logró ganar la ciudad solamente con ese mensaje electoral. Un gran problema para el peronismo que no logrará romper su techo mientras la identidad kirchnerista sea hegemónica. 
Por otro lado, la tímida baja de la inflación sigue siendo el principal sostén del gobierno. Sin eso, es probable que el estilo y la agresividad constante del oficialismo generen aún mayor negatividad en la opinión pública.
La sociedad brinda pistas: un 64% cree que el gobierno es cada vez más autoritario, y un 62% cree que los ataques de Milei al periodismo dañan la libertad de prensa. Sin embargo, ningún actor político o social ha atinado a capitalizar esas mayoritarias percepciones negativas. Este informe refleja la opinión de la sociedad sobre la relación entre el presidente, los medios de comunicación y periodistas.
El 56% cree que “cada vez que Milei ataca a los que no piensan como él es porque quiere desviar la atención de la mala situación de la economía”, casi el 63% cree, en alguna medida, que “las críticas de Milei al periodismo son un ataque a la libertad de prensa” y el 67% considera grave que el presidente “use insultos o un lenguaje agresivo contra periodistas y medios”.
Con una clase política que se volvió incapaz de tomar decisiones arriesgadas, que no se anima a desafiar el statu quo, con campañas vacías que no movilizan a nadie y una total y completa falta de osadía, el gobierno de Javier Milei reina sin demasiadas complicaciones.
Nos separan apenas algunas semanas del cierre de listas nacionales. El gobierno se juega un pleno para buscar más gobernabilidad y sustentabilidad a su proyecto político. Y la oposición se juega la posibilidad de volver a ocupar el centro del ring. En la Argentina de la cobardía planificada, los más osados son los que logran sus objetivos.
Ante la consulta sobre las recientes denuncias por calumnias e injurias que el presidente presentó contra Carlos Pagni, Viviana Canosa y Ari Lijalad, el 56,9% consideró que esas acciones son graves para la democracia. En cambio, el 36,6% respondió que no lo son, y el 6,5% no supo qué responder.
En relación con el estilo de comunicación presidencial, el 53,9% señaló que el uso de redes sociales para responder directamente debilita la relación con la prensa. Por su parte, un 17,1% dijo que la fortalece, mientras que el 20,3% indicó que no tiene impacto y un 8,7% no tiene una opinión definida.
El informe también consultó por frases del presidente sobre periodistas, a quienes calificó como “mentirosos extorsionadores ensobrados”. El 53,2% de los encuestados dijo no estar de acuerdo con esa afirmación, el 44,9% se mostró de acuerdo y el 1,9% no respondió.
En tanto, el 63% cree que las críticas del presidente al periodismo son un ataque a la libertad de prensa y el 67% opina que es grave que utilice insultos o lenguaje agresivo contra periodistas y medios.

