Argentina / Política | Decreto: Milei otorga salariazo del 90 % sólo para sus funcionarios

El inicio del 2026 expone una brecha salarial cada vez más ancha en la administración pública nacional, luego de que se conociera que el reordenamiento jerárquico del gabinete permitirá subas de hasta el 90 % para los altos cargos. Este incremento, oficializado por el presidente ultraderechista Javier Milei, contrasta drásticamente con el balance del 2025, un año en el que los trabajadores del sector privado registrado y los estatales de base apenas lograron sostener su poder adquisitivo con aumentos del 30 %. En términos nominales, la medida implica que un ministro nacional, que percibía un sueldo bruto cercano a los $4.000.000, pasará a cobrar aproximadamente $7.600.000 a partir de enero, consolidando una realidad económica muy alejada de la austeridad que se exige al resto de la población.

Los números del «salariazo» en el gabinete

El decreto 931/2025 permite que la cúpula política recupere terreno de manera inmediata. Según las proyecciones basadas en el nuevo esquema, un Secretario de Estado verá su haber saltar de $3.500.000 a unos $6.650.000, mientras que un Subsecretario pasará de cobrar $3.000.000 a una cifra estimada de $5.700.000. Estos montos resultan exorbitantes si se comparan con el sueldo de un trabajador estatal de categoría base, cuyo ingreso promedio ronda los $600.000, lo que significa que un ministro pasará a ganar lo mismo que doce empleados administrativos juntos.

«Una obscenidad frente a la crisis»

Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la respuesta fue contundente ante la difusión de estas cifras. El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, catalogó la decisión como «una obscenidad frente a la crisis que está atravesando todo el pueblo argentino» y tildó a los funcionarios nacionales de «caraduras y sinvergüenzas». Para el referente sindical, este movimiento confirma un doble estándar en la política salarial del Ejecutivo: «Para los funcionarios las paritarias no tienen techo. Estamos frente a un salariazo de la patronal en el sector público. Finalmente no vinieron a destruir el Estado, vinieron a servirse de él», expresó Aguiar.

El malestar gremial radica en la impunidad de aumentarse sueldos millonarios mientras los jubilados, con haberes que apenas superan los $280.000, pasan hambre. «Este Gobierno nos ha mentido sistemáticamente. Llegaron diciendo que iban a terminar con los privilegios de la política, pero esto que están haciendo ya es un doctorado en casta», sentenció el dirigente, quien además adelantó que el repudio a estos ingresos será el eje central del próximo plenario estatal.

El contraste entre la «casta» y los trabajadores

Durante el último año, la mayoría de las paritarias del sector privado se movieron bajo un estricto «techo» impuesto por el Ministerio de Economía, cerrando en torno al 30 % anual para no desbordar la inflación. Sin embargo, ese rigor fiscal no se aplicó al gabinete del presidente ultraderechista. Mientras un empleado estatal promedio sufrió una pérdida del salario real del 14 % durante 2025, los altos mandos del Ejecutivo nacional garantizan su bienestar financiero con una actualización que triplica los acuerdos alcanzados por el resto de la sociedad.

Un mensaje contradictorio desde la Casa Rosada

El decreto que habilita estas subas incluye una invitación a las demás jurisdicciones y poderes del Estado a aplicar un «congelamiento automático» en caso de déficit fiscal. No obstante, el ejemplo que llega desde la Casa Rosada es opuesto: una recomposición masiva para su propio gabinete bajo el argumento de que el equilibrio fiscal ya se alcanzó gracias al recorte en otras áreas. Para el referente de ATE, esto es inaceptable: «Rechazamos y repudiamos que con el dinero de los contribuyentes, que con la nuestra, esta gente se garantice ingresos mensuales exorbitantes», concluyó Aguiar, marcando el inicio de un año de alta tensión política y social.