Los medios nacionales de Argentina se han hecho eco este sábado de una información que vuelve a golpear duro al estándar moral que tanto defiende el anarcocapitalista y sionista de ultraderecha Javier Milei, líder idolatrado del libertarismo vernáculo.
Es que la Justicia de San Luis pidió al Senado embargar el sueldo del senador de La Libertad Avanza Bartolomé Abdala para cubrir una deuda fiscal de 45 millones de pesos por impuestos provinciales.
La medida fue dispuesta por un juez de Ejecuciones Fiscales y el oficio ya fue notificado a la Cámara alta.
Abdala ha dicho que no fue notificado formalmente y atribuyó la decisión a motivos políticos. Afirmó que se trata de una persecución política del gobernador de San Luis, Claudio Poggi, y adelantó que se reunirá con sus abogados para analizar cómo proceder.
Desde el gobierno provincial defendieron el accionar fiscal y negaron un “impuestazo”, al señalar que la política tributaria se basa en la capacidad contributiva. Del mismo modo indicaron que el senador figura entre contribuyentes que no cumplen con sus obligaciones en tiempo y forma.
Un senador nacional gana hoy en promedio unos 11 millones de pesos después del último aumento, pero el demandado es el vicepresidente del cuerpo, por lo que debe estar percibiendo la friolera de unos 13 millones cada treinta días, en un país donde la jubilación mínima araña los 400 mil pesos. Sí, la distancia de ingresos entre la casta política y el asalariado medio y los jubilados es abismal.
El oficio de requerimiento de embargo se emitió el 6 de abril pero recién fue notificado el viernes al Senado, donde la presidenta de la cámara, Victoria Villarruel, deberá hacer ejecutar la orden judicial.
Abdala dijo al diario Clarín de Buenos Aires que se trata de “una persecución política del gobernador de San Luis, Claudio Poggi” contra su persona y La Libertad Avanza con vistas a las elecciones provinciales del año próximo. Abdala es uno de los precandidatos de LLA para enfrentar el año próximo a Poggi. En el 2023, Poggi en alianza con Juntos por el Gobierno destronó a Alberto Rodríguez Saá, quien junto con su hermano, venía gobernando la provincia desde 1983.
Abdala dijo que su mayor preocupación son los puntanos porque se trata de un “impuestazo”. “La Dirección Provincial de Ingresos Públicos inició más de 5.200 juicios a deudores de impuestos provinciales por un monto de $9.113.260.440”, precisó.
Abdala fue dirigente de la Liga Sanluiseña de Fútbol y de la Asociación de Futbol Argentino (AFA) entre el 2000 y 2018.
En la política Abdala es un alto exponente del transfuguismo, tan natural en las últimas décadas, además de estar en las planillas de sueldos estatales desde hace muchos años, siendo representante fiel de la casta política que tanto denostó su ahora líder Javier Milei.
Siendo fundador del PRO en San Luis, ha sido ministro de Turismo, Cultura y Deporte (2008-2009) del peronista Alberto Rodriguez Saá, dejando el cargo con sospechas varias de desórdenes administrativos y negociaciones incompatibles con la función pública.
En 2013 asumió como diputado provincial por Compromiso Federal, y en 2017 fue reelecto por Cambiemos, cargo que ejerció hasta 2021.
Durante este período, medios provinciales consignaron denuncias judiciales que abarcaron acusaciones de amenazas y extorsión, además de denuncias de acoso sexual formuladas por empleadas legislativas.
En 2021 abandonó el PRO y se incorporó al Partido Libertario. En 2023 fue elegido senador nacional por La Libertad Avanza y, el 13 de diciembre de ese año, fue designado presidente provisional del Senado, afincándose -por ahora- en el partido que dirige desde las sombras Karina Milei, la hermana del presidente de Argentina.
En su declaración jurada de bienes de 2024 presentada ante la Oficina Anticorrupción Bartolomé Abdala declaró tener 5 inmuebles y 3 autos y estimó su fortuna en unos 197 millones de pesos. La deuda impositiva que se le reclama por $ 45 millones no figuró en esa exposición.
En su declaración jurada de bienes de 2024 presentada ante la Oficina Anticorrupción Bartolomé Abdala declaró tener 5 inmuebles y 3 autos y estimó su fortuna en unos 197 millones de pesos. La deuda impositiva que se le reclama por $ 45 millones no figuró en esa exposición.