Los datos, recolectados entre agosto de 2025 y abril de 2026, revelan un escenario de fuerte deterioro en la imagen del presidente Javier Milei, marcado por una migración masiva de la confianza inicial hacia un rechazo que ya alcanza niveles críticos. La misma llega al 60 % de rechazo y la neutralidad pasó a ser participación activa en la sociedad.
El fin de la neutralidad, sin dudas
El hallazgo más relevante del equipo de MRVT Consultora no es solo el aumento de la negatividad, sino la drástica caída en los niveles de indecisión.
El segmento de ciudadanos que optaba por la opción «No sabe / No contesta» (NS/NC) -que funcionaba como un termómetro de expectativa o cautela- ha registrado su mínimo histórico en abril, situándose en apenas un 7%. Este dato es fundamental para entender el fenómeno actual: la sociedad posadeña ha salido de la zona de «espera».
La masa de votantes que anteriormente se mantenía en una postura neutral o expectante ha tomado una decisión definitiva. Esa «toma de bando» no ha sido equitativa; por el contrario, la gran mayoría de quienes han abandonado la indecisión lo han hecho para engrosar las filas del rechazo, cerrando el margen de maniobra para cualquier intento de recuperación de imagen en el corto plazo.
Un cambio de ciclo: la imagen negativa en el 60%
El informe destaca que la percepción positiva del mandatario ha sufrido un desplome sostenido.
Mientras que en septiembre de 2025 la imagen de Milei rozaba el 57% en la ciudad, el relevamiento de abril muestra una caída de 24 puntos porcentuales, situándola en un 33%.
En contrapartida, la imagen negativa ha experimentado un crecimiento disruptivo. En tan solo 30 días, la desaprobación personal del presidente saltó del 47% al 60%, rompiendo un techo estadístico para la serie histórica de la consultora.
Este salto de 13 puntos en un solo mes indica que el malestar ya no responde a un desgaste gradual, sino a una cristalización de posturas críticas que hoy son mayoritarias en todas las franjas etarias del panel.
El punto de quiebre y el déficit de confianza El análisis del Diferencial Neto permite identificar que el punto de inflexión definitivo ocurrió en febrero de 2026.
En ese mes, el balance de capital político entró por primera vez en terreno negativo (-1), iniciando una trayectoria descendente que hoy posiciona el diferencial en un crítico 27. Este indicador es la brújula del estudio: mientras que al inicio de la serie el presidente contaba con un superávit de confianza de 26 puntos en Posadas, hoy enfrenta un déficit de casi 30 puntos en la misma muestra de 220 casos. La definición total del electorado, sumada al pico de negatividad, plantea un escenario de alta polarización con una marcada tendencia desfavorable para la figura presidencial.
En síntesis, la pérdida de 53 puntos de diferencial (de +26 a -27) es el indicador más alarmante para cualquier análisis de gestión.
El «punto de quiebre» fue febrero, donde el diferencial entró en terreno negativo y la desaprobación se volvió irreversible para este panel.
Análisis Mes a Mes:
La Evolución del Humor Social
Agosto – Octubre (La Esperanza): Alta participación definida. Los indecisos suben al 17% en octubre, marcando el primer síntoma de cautela ante las medidas políticas.
Noviembre – Enero (La Erosión): La imagen positiva baja del 52% al 44%. El diferencial cae de +17 a +4. El capital político se consume mes a mes.
Febrero – (El Cruce): Mes crítico. Por primera vez la Negativa (42%) supera a la Positiva (41%). El segmento de Adultos Mayores empieza a mostrar el rechazo más marcado.
Abril – (El Descalabro): El panel llega a su máxima definición. Con solo un 7% de NS/NC, el 60% de los encuestados califica la imagen como negativa. Es el escenario de mayor polarización y rechazo de toda la serie.