El Caso Golemba, uno de los episodios más oscuros y silenciados de la historia reciente de Misiones, registró este lunes 10/08 un avance judicial sin precedentes. Tras casi dos décadas de impunidad, la Justicia Federal ordenó la detención de 16 personas (policías y ex policías) por la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba, un joven productor de 27 años visto por última vez el 27 de marzo de 2008 en la localidad de Dos de Mayo, en la zona centro de la provincia.
La fiscal federal Silvina Gutiérrez y la jueza María Verónica Skanata, titulares de la causa en los tribunales de Posadas, atribuyeron a los imputados distintos grados de responsabilidad en la privación ilegítima de la libertad de Golemba, su permanencia bajo custodia estatal clandestina y las maniobras posteriores para encubrir su desaparición.
Un “pacto de silencio institucional”
La investigación, que se reactivó con fuerza desde 2021, apunta a desmantelar lo que la querella de la familia Golemba denominó un “pacto de silencio institucionalizado”. Según los fiscales, los efectivos habrían utilizado la Comisaría de Dos de Mayo para mantener a la víctima en condiciones de clandestinidad, mientras se orquestaba una red de complicidades para ocultar lo ocurrido.
Entre los 17 imputados originales, solo uno permanece prófugo. Los 16 detenidos fueron capturados en un megaoperativo ejecutado por Gendarmería Nacional, que incluyó alrededor de 20 allanamientos en distintos puntos de la provincia, entre ellos Oberá, Posadas, San Vicente, Colonia Victoria y Dos de Mayo.
La nómina de los detenidos
La lista de arrestados incluye a efectivos en actividad y retirados, algunos de los cuales ocupaban cargos de responsabilidad la noche de los hechos. El núcleo duro está encabezado por el comisario retirado Ewaldo Katz, jefe de la Comisaría de Dos de Mayo en marzo de 2008, detenido en su domicilio de Oberá.
También fueron detenidos los oficiales de guardia Edgardo Andrés Arce y Liliana Margarita Saft; el jefe de guardia retirado Carmelo Alberto Cerdán Cruz; el secretario José Roberto Pereyra Da Silva; el chofer de turno Alejandro Alfonso González Samudio; y los guardias Maximiliano Gabriel Gutiérrez, Ramón Aníbal Cardozo, Mario Francisco Villar y Diego Armando Amarilla.
Se suman a la nómina los radiooperadores Alfredo Lorenzo Ortiz, Cristian Andrés Silva (retirado), Baldemar Parra, Juan Ramón Ferreyra (retirado), Ofelia Gladys Ziller y Eduardo Pellizer (retirado). Wiliams Gabriel Lunge, quien actualmente presta servicio en la División de Seguridad Vial de San Vicente, también fue arrestado.
Repercusiones institucionales
Tras las detenciones, la Jefatura de la Policía de Misiones resolvió pasar a situación pasiva a los seis efectivos en actividad y abrió sumarios administrativos a través de la Dirección de Asuntos Internos para la totalidad de los involucrados. La causa permanece bajo secreto de sumario, y en las próximas horas se prevén las audiencias de indagatoria, donde la Justicia deberá determinar las imputaciones formales y el grado de responsabilidad de cada uno.
La familia Golemba, representada por los letrados Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles, mantuvo durante 18 años la presión para que el caso no cayera en el olvido. Hoy, con 16 detenidos y un prófugo buscado con recompensa de $5 millones, la investigación entra en una nueva etapa que podría, finalmente, revelar la verdad sobre el destino de Mario Fabián Golemba.
La desaparición de Mario Fabián Golemba: 18 años de búsqueda, una noche que cambió todo
La noche del 27 de marzo de 2008, Mario Fabián Golemba, un joven productor agropecuario de 27 años, salió de su casa en Picada Indumar, localidad de Dos de Mayo, con destino a Oberá. Fue la última vez que se lo vio con vida.
Según las primeras versiones, Golemba habría sido interceptado por efectivos policiales en la ruta. Testigos y familiares sostuvieron desde el inicio que el joven fue llevado a la Comisaría de Dos de Mayo, donde permaneció bajo custodia ilegal. Sin embargo, las autoridades de la época negaron su detención y aseguraron que no había registros de su ingreso a la dependencia.
Con el correr de los años, la causa derivó en la hipótesis de una desaparición forzada. La familia Golemba denunció la existencia de un encubrimiento sistemático, con testigos amenazados, expedientes extraviados y una investigación penal que se estancó en la impunidad.
En 2021, la Fiscalía Federal de Posadas retomó el caso con nuevos elementos probatorios, incluyendo testimonios de ex efectivos y documentos que sugerían la participación de la estructura policial en la privación de libertad de Golemba. Desde entonces, la investigación avanzó en secreto, hasta culminar en el operativo de este lunes, que dejó al descubierto una red de complicidades que habría operado durante casi dos décadas.
Hoy, con 16 policías detenidos y un prófugo, el Caso Golemba se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad en Misiones. La Justicia Federal tiene ahora la oportunidad de romper el silencio y ofrecer respuestas a una familia que nunca dejó de buscar la verdad.