Argentina / Economía | Misiones arrancó el 2026 con los tanques de nafta vacíos por el ajuste de Milei

La economía de Misiones no encuentra piso en este inicio de año y la caída del 6,1% en la venta de combustibles durante enero confirma que el ajuste del presidente ultraderechista, Javier Milei, sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los misioneros. A pesar de que algunos sectores aún intentan justificar las medidas nacionales, los datos de la Secretaría de Energía de la Nación son contundentes: la provincia atraviesa su cuarto mes consecutivo de retroceso interanual, marcando el peor registro para un mes de enero desde el año 2021.

El desglose de las cifras revela una parálisis que afecta tanto al consumo particular como a la actividad productiva. Las naftas, que representan el 62% del mercado local, sufrieron una merma del 1,7%, con un desplome más pronunciado en el segmento premium (-5,1%), lo que demuestra que los usuarios están migrando a opciones más económicas o, directamente, recortando el uso del vehículo. Esta tendencia refleja una pérdida de poder adquisitivo que no da tregua en el comienzo de este segundo año de gestión nacional.

Sin embargo, el dato más alarmante proviene del sector del gasoil, motor fundamental de la producción y el transporte de carga en la región. Con una caída estrepitosa del 12,3% interanual, traccionada principalmente por el derrumbe del 17,9% en el gasoil común, queda en evidencia que el movimiento económico en las rutas y chacras misioneras está operando al mínimo. Sin señales de reactivación a la vista, el «freno de mano» que impone el modelo económico nacional se siente con especial rigor en las economías regionales.

En el contexto del Nordeste Argentino (NEA), Misiones mantiene el mayor volumen de consumo con un 32% del total regional, pero sus indicadores de crecimiento son de los más preocupantes. Mientras que provincias como Chaco lograron mostrar un leve repunte del 3,1%, la tierra colorada se hundió en el segundo peor resultado de la zona, superada únicamente por la crisis que atraviesa Corrientes. Esta disparidad resalta cómo las políticas de desregulación y ajuste afectan de manera desigual, dejando a Misiones en una posición de vulnerabilidad extrema.

A nivel país, la situación de Misiones contrasta con el promedio nacional, que logró un incremento casi imperceptible del 0,1%, impulsado por distritos como Santa Fe. Mientras una decena de provincias intentan sacar la cabeza del agua, el territorio misionero sigue pagando los platos rotos de una política centralista que ignora las particularidades de la frontera. Terminando febrero, el panorama sigue siendo sombrío y no aparece en el horizonte ninguna señal positiva que permita avizorar el fin de la recesión bajo el actual esquema económico.