Argentina / Misiones / Economía | Emergencia en Posadas: Comerciantes se suman al planteo de régimen fiscal diferencial para sobrevivir

La crisis económica en la capital misionera ha alcanzado un punto de inflexión que obliga a los comerciantes a operar en modo supervivencia, con niveles de consumo históricamente bajos y una descapitalización alarmante. El proyecto "Misiones Libre de Impuestos" es la única vía para dotar de competitividad a una región que lucha contra economías vecinas mucho más flexibles.
Imagen generada con IA

Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), respaldó formalmente el pedido de la provincia ante la Nación para implementar un régimen fiscal diferenciado que permita mitigar las asimetrías con Paraguay y Brasil. Desde el sector advierten que la inercia de cierres de locales y el endeudamiento creciente configuran un cuadro de emergencia que ya no admite dilaciones, mientras los márgenes de rentabilidad desaparecen frente a la presión tributaria nacional.

El planteo, que se ampara en el artículo 10 de la Ley PyME, busca una reducción drástica de impuestos nacionales como el IVA y Ganancias, bajo la premisa de que Misiones no puede competir con las reglas de juego del resto del país. Con el 90% de sus fronteras rodeadas por Paraguay y Brasil, la provincia enfrenta una estructura de costos impositivos que Panozzo calificó como «agresiva», dejando a los comerciantes locales en una situación de desventaja absoluta. «Estamos acorralados», sentenció el dirigente, quien subrayó que el proyecto «Misiones Libre de Impuestos» es la única vía para dotar de competitividad a una región que lucha contra economías vecinas mucho más flexibles.

La profundidad de la recesión en el comercio posadeño se manifiesta no solo en la caída de las ventas, sino en el deterioro financiero de los propietarios, quienes hoy sostienen sus puertas abiertas mediante ahorros personales o préstamos. La Cámara de Comercio alertó sobre un incremento peligroso en la morosidad bancaria y la aparición de embargos, factores que anticipan una nueva ola de persianas bajas y pérdida de puestos de trabajo genuinos. Para el sector, ya no basta con proyecciones a largo plazo; la situación actual exige medidas de shock coordinadas entre Nación, Provincia y Municipio para frenar el impacto de la crisis.

Esta realidad, que venimos informando de manera sostenida, expone la fragilidad de un entramado comercial que hoy se dedica exclusivamente a «aguantar» en lugar de desarrollarse. La falta de un tratamiento impositivo especial ha transformado la ubicación estratégica de Misiones en una carga financiera insostenible frente a la competencia paraguaya. En este contexto, el empresariado local interpela directamente al Gobierno nacional: si la premisa oficial es la libre competencia y el desarrollo privado, resulta indispensable nivelar el terreno de juego para que los comercios de frontera no sigan desapareciendo.

Finalmente, el apoyo de la CCIP al Gobierno provincial marca una unidad de criterio frente a la gravedad del escenario económico actual. La emergencia es total y los plazos se agotan para cientos de familias que dependen del sector mercantil en Posadas. Sin una respuesta política que reconozca la excepcionalidad geográfica de la provincia y alivie la carga fiscal, el riesgo de un colapso estructural en el comercio local es inminente, profundizando una crisis que ya afecta la paz social y la estabilidad laboral de toda la zona sur de Misiones.