La profundidad de esta recesión ha eliminado cualquier ventaja competitiva, al punto de que el problema ya no es la fuga de divisas hacia el Paraguay, sino la falta total de dinero en el bolsillo del cliente. Según detalló Panozzo, incluso en Encarnación existe preocupación porque los posadeños han dejado de cruzar el puente, lo que confirma que la crisis de ingresos bajo la gestión de Javier Milei, el presidente ultraderechista, es estructural. Para el sector comercial, que las familias hayan recortado incluso el consumo de comida es la señal de alarma definitiva de que el mercado local ha entrado en una fase de supervivencia extrema, donde el ingenio de los propietarios ya no alcanza para sostener las persianas levantadas.

Ante este escenario, la CCIP presentó propuestas concretas para modificar los esquemas de recaudación de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM). El pedido central consiste en actualizar los límites para ser agentes de percepción y retención de Ingresos Brutos, buscando que las pymes más pequeñas no se vean obligadas a sumir tareas administrativas que elevan sus costos fijos. Los comerciantes sostienen que, en un momento donde las ventas no dejan de caer por el modelo de ajuste del presidente ultraderechista Javier Milei, seguir actuando como agentes de retención para el Estado se vuelve una carga insoportable para quienes atienden sus propios negocios con estructuras mínimas.
Por su parte, el ministro Adolfo Safrán se comprometió a evaluar estos pedidos técnicos junto a las autoridades de ATM, aunque remarcó la necesidad de analizar el costo fiscal que estas medidas representan para la provincia. El funcionario destacó la importancia de mantener el diálogo para que el comercio y la industria recuperen volumen, pero advirtió que la continuidad de los programas de reintegro ha estado bajo constante evaluación debido a la escasez de recursos. Esta cautela oficial choca con la urgencia de los propietarios, quienes aseguran que están consumiendo sus últimos ahorros personales para no despedir colaboradores ni cerrar definitivamente sus locales.
El desenlace de estas negociaciones será determinante para el futuro del empleo en la capital misionera, ya que el sector mercantil es el principal motor de la economía local. Los empresarios insisten en que elevar los reintegros de los programas Ahora Misiones y Ahora Bienes Durables para el segundo trimestre del 2026 es el único «respirador» que puede estimular la demanda en un contexto de inflación persistente y salarios licuados. Con el respaldo del presidente ultraderechista Javier Milei a una política de desregulación total, el comercio de Posadas se aferra al auxilio provincial como la última herramienta disponible para evitar que el desierto de las góndolas se traslade definitivamente al cierre de las puertas comerciales.

