El gráfico que acompaña este texto es sumamente descriptivo de la situación actual, ilustrando una trayectoria descendente que refleja cómo el poder de compra se ha evaporado mes a mes. Al observar la tendencia, queda claro que este noviembre marca la séptima baja consecutiva en la comparación interanual, un dato que revela la persistencia de la recesión en la región. Misiones no solo pierde contra el año pasado, donde ya acumula un retroceso del 3,5%, sino que la comparación a largo plazo es aún más alarmante: el volumen de consumo actual está un 30,2% por debajo de los niveles registrados en 2022.

El gráfico muestra la caída estrepitosa de ventas en Misiones sin capacidad de reacción ante la angustiante falta de dinero en los bolsillos de la sociedad.
La radiografía por rubros permite entender la profundidad del ajuste que están realizando las familias. De los once grupos de artículos analizados, diez mostraron retrocesos significativos, evidenciando que el recorte ya no es solo en bienes de lujo, sino en necesidades básicas. Los sectores más afectados incluyen Electrónicos (-19,6%), Lácteos (-14,7%) y Panadería (-12,6%). Incluso productos elementales de Almacén y Carnes sufrieron caídas del 6,3% y 4,3% respectivamente, lo que demuestra que la capacidad de consumo ha llegado a un límite peligroso para la seguridad alimentaria de muchos sectores.
Este escenario se da en un contexto donde el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei ha priorizado el ajuste fiscal, impactando directamente en las provincias periféricas como Misiones. La única excepción en las estadísticas fue el rubro de Alimentos preparados y Rotisería, que creció un leve 2,2%, un fenómeno típico de crisis donde el consumidor resigna salidas a restaurantes pero busca opciones listas de menor costo en las góndolas. Sin embargo, este pequeño oasis no logra compensar el derrumbe generalizado de la actividad comercial en las bocas de expendio de la provincia.
En conclusión, el acumulado anual posiciona a Misiones muy por debajo de los estándares históricos de consumo de 2023 (-27,9%), configurando un escenario de extrema fragilidad para el sector minorista. Con ventas totales de apenas $ 24.860 millones en noviembre, la provincia enfrenta el cierre de 2025 con indicadores en rojo y una incertidumbre creciente sobre el futuro de los ingresos reales. El gráfico de este informe no es solo una estadística, sino la representación visual de una crisis que se profundiza mes a mes sin señales claras de alivio para los misioneros. (Con infromación de Economis, Politikon Chaco e Indec)

