Argentina / Economía | Contracción industrial: Caída en producción, ventas y exportaciones con el 40% de las empresas en retroceso

El sector industrial argentino se encuentra en una fase de contracción sostenida, según reveló el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) elaborado por la Unidad de Información Financiera (UIF), organismo que depende del Gobierno nacional. El informe registró en octubre de 2025 un nivel de 43,8 puntos, cifra que es señal inequívoca de deterioro en la actividad y representa una caída interanual de 5,2 puntos porcentuales. El estudio evidencia un retroceso simultáneo en producción, ventas internas y exportaciones, siendo el 40,3% de las empresas las que reportan disminuciones generalizadas en sus operaciones.

Mercado interno debilitado y éxodo de producción

Los datos del MDI reflejan una industria fragmentada y bajo presión, donde la gran mayoría de las firmas tuvo que recortar sus niveles de actividad.

Producción y Ventas: Apenas el 21,3% de las empresas logró incrementar su producción mensual, mientras que el 40,3% la redujo. El impacto fue más severo en el mercado interno, donde casi la mitad (47,4%) de las compañías registró caídas en sus ventas, ampliando la brecha entre los sectores que logran sostenerse y los que retroceden.

Exportaciones en Freno: Las ventas externas tampoco ofrecieron alivio al escenario de crisis. El 25,1% de las empresas informó descensos en sus exportaciones, reflejo de un contexto internacional más competitivo y del aumento de costos logísticos y productivos.

Alarma en el empleo y crisis financiera

La contracción generalizada de la demanda y la producción tuvo un impacto directo en la esfera laboral y financiera de las compañías.

Impacto Laboral: El 21,0% de las firmas industriales se vio forzado a reducir personal y un 23,5% ajustó los turnos laborales, en un proceso de adecuación a la menor demanda.

Dificultades de Pago: La situación financiera se complicó drásticamente, con el 47,5% de las empresas enfrentando dificultades para cumplir con sus obligaciones. La mayor preocupación son los impuestos, seguidos por los pagos a proveedores y servicios, lo que limita la capacidad de sostener inversiones y operaciones a un ritmo normal.

Optimismo futuro en medio de desafíos persistentes

A pesar del panorama adverso que confirma la contracción sostenida, la UIF destaca una mejora en el ánimo empresario: el 60,4% de las compañías proyecta una recuperación en su situación económica para los próximos meses.

Este optimismo, sin embargo, se combina con desafíos estructurales que seguirán condicionando el desempeño del sector: la persistente caída de la demanda interna y el aumento de costos. El MDI de octubre confirma la tormenta industrial, pero el repunte en las expectativas empresariales abre una ventana de oportunidad de cara a 2026, aunque el desafío será convertir esa mejora de ánimo en una reactivación real y tangible.