Según el intendente de Junín, De Narváez se bajó para presionar a Macri

La intención fue mostrar que «ponen todo sobre la mesa para que se rediscuta todo lo que se deba rediscutir» y que Mauricio Macri «diga qué es lo que quiere», afirmaron desde el massismo.

Así lo informó en diálogo con Télam el intendente de Junín y miembro de la mesa chica del massismo, Mario Meoni, para quien ahora Macri «deberá analizar si seguirá gobernando el kirchnerismo o si se puede construir una alternativa opositora entre todos».

Sobre el paso al costado de De Narváez, Meoni explicó: «Fue pactado con Massa para mostrar que nosotros abrimos todas las candidaturas que tenemos, ponemos todo sobre la mesa para que se rediscuta todo y que Macri diga qué es lo que quiere».

«Ya más gestos no podemos hacer. Lo del que ‘solos ganamos’ no se lo cree nadie ya. Hace dos meses que estamos clavados y no crecemos nada. Con este esquema gana el kirchnerismo en primera vuelta», enfatizó el intendente.

Sobre el futuro de De Narváez, Meoni dijo que podrá «volver a ser candidato» en caso que no se logre un acuerdo amplio con el PRO y dijo que, en caso de que persista el rechazo macrista, la dirigencia del FR «rediscutirá todo para adentro» y dijo que aspira «a hacer fórmula única con José Manuel De la Sota como vice» y descartó que el tigrense vaya por la gobernación.

Poco antes, Francisco De Narváez anunciaba en diálogo con radio Mitre el «retiro» de su candidatura y le reclamaba a Massa y Macri que «se pongan de acuerdo para derrotar al kirchnerismo».

«Hay tiempo hasta el miércoles!!», dijo enfático De Narváez a través de su cuenta oficial de Twitter, abogando por un pacto, y agregó: «Soy candidato a la unidad de la oposición. Ese será mi trabajo en las próximas horas».

«Conozco muy bien la provincia de Buenos Aires. Sé que se puede ganar la elección si se unen todas las fuerzas de la oposición.

Dividir es jugar para Cristina. Sola, ninguna fuerza de la oposición puede derrotar al kirchnerismo», consideró, tajante, el diputado por Unión Celeste y Blanco.

Sin embargo, uno de los operadores políticos de Massa que tomó la posta tras la renuncia del jefe de campaña, Juan José Alvarez, admitió a Télam: «Todo esto es parte de nuestra estrategia para tomar el centro de la escena. Vamos solos sin el PRO a las PASO».

Con este volantazo final que podría ser un boomerang ante el electorado -especialmente con el probable rechazo del PRO a sentarse a negociar y obligando a De Narváez a desdecirse y volver sobre sus pasos-, Massa llega al final del cierre de presentación legal de alianzas electorales en un clima difuso y con una estrategia abierta, que buscará definir a partir del lunes próximo.

Ese día, por la tarde, están convocados todos los intendentes, legisladores y economistas del Frente Renovador a un predio en la localidad de Bella Vista (San Miguel), para discutir las opciones finales que tendrá el massismo, que hoy por hoy está dividido entre los que prefieren un Massa postulante a gobernador (especialmente los intendentes) y los que prefieren que vaya por la presidencia y pelear hasta el final.

Mientras tanto, después de ostentar hasta seis candidatos a gobernador, hoy por hoy la única precandidata en pie es la diputada bonaerense Mónica López, quien ratificó su postulación y dijo a radio Uno tras conocer la decisión de De Narváez: «Lejos de agradarme, esta decisión termina perjudicando a Massa. Hay presiones de todos lados para que Massa se baje, o no se baje, o se sume al PRO».