La ministra de Seguridad ex PRO ahora hiper libertaria, Patricia Bullrich, afirmó que los legisladores opositores que votaron «junto al kirchnerismo» el rechazo del DNU que le asignó 100 mil millones de pesos a la SIDE «eligieron ponerse del lado de las mafias, los narcos y el terrorismo».
«El DNU de fondos para la SIDE es para cuidar a los argentinos. Los diputados que votaron junto al kirchnerismo su rechazo, eligieron ponerse del lado de las mafias, los narcos y el terrorismo. ¡Ahora deberán hacerse cargo!», expresó Bullrich en redes sociales.
Bullrich se quejó además de que la SIDE se encuentra «desmantelada» cuando existen «amenazas narco, narcoterrorismo en Rosario, amenazas al Presidente de la Nación» y en un país que «sufrió dos atentados».
La funcionaria cuestionó así a diputados del PRO y otros bloques «dialoguistas» que dieron quórum y aportaron votos para que la iniciativa gubernamental fuera rechazada en el recinto.
En un comunicado, Bullrich calificó además de «inconsciente» al ex presidente Macri por no haber respaldado la iniciativa del presidente Milei.
«Lamento la inconsciencia del PRO y de su presidente», dijo y señaló que el partido amarillo «tomó una decisión que no toma en cuenta los riesgos que trae frente a los peligros y amenazas del financiamiento al narcoterrorismo en la Triple Frontera, y las actividades narcoterroristas en la ciudad de Rosario y en otros puntos del país».
El legislador de la Coalición Cívica Juan Manuel López, que fue uno de los que votó por el rechazo, salió a contestar los dichos de Bullrich y le señaló a la funcionaria que ella «hubiera votado» del mismo modo.
«Vení al Congreso cuando quieras a explicar lo que los organismos que dependen de tu ministerio necesitan en materia presupuestaria», replicó López en redes sociales, y agregó: «Con (Santiago) Caputo, (Sergio) Neiffert y el Gordo Dan no va a colaborar ningún país serio en materia de terrorismo».
Otro que cruzó a Bullrich fue el presidente de la Convención Nacional de la UCR Gastón Manes, quien tildó de «disparate» el posteo de la funcionaria contra los legisladores que rechazaron el decreto.
«No es así, ministra. Me extraña que alguien con tan pocos caracteres diga semejante cantidad de disparates», aseguró Manes.
Y agregó: «Son los diputados que votaron en contra del DNU de la SIDE los que están cuidando las prioridades de los argentinos, para reordenar los gastos de un Estado loco que quiere sacarle plata a las universidades para ponerla en una institución —al menos— cuestionada».
«Las mafias, los narcos y el terrorismo se combaten con un ministerio de seguridad inteligente y capaz. De eso ustedes tendrían que hacerse cargo, ¿no?», interrogó Manes.
Con 156 votos afirmativos, 52 negativos y seis abstenciones, se aprobó la declaración de rechazo al DNU presentado por el Poder Ejecutivo como de “Fortalecimiento del Sistema de Inteligencia Nacional”, que ahora quedó en condiciones de ser tratado en el Senado.
Para poder voltear el decreto, la oposición deberá ahora juntar también una mayoría simple en la Cámara alta.
El dato político fue el aporte al quórum de cinco diputados nacionales del PRO. Y luego en la votación, una veintena de diputados de la bancada amarilla se plegó al rechazo del DNU.
«Este DNU de $100 mil millones para inteligencia, en un contexto en el que «no hay plata», y sin aclarar el uso de los fondos, no es el cambio. El progreso económico requiere instituciones fuertes y transparentes, y de un gobierno austero. En el PRO esos valores son innegociables», justificó el jefe de la bancada del PRO, Cristian Ritondo.
Otros de los aliados de la Libertad Avanza que acompañaron a la oposición fueron dos diputadas de Buenos Libre Carolina Piparo, y Lorena Macyzyn
“Es inmoral que el Gobierno diga que no hay plata para jubilados y docentes pero sí para el espionaje”, celebró el diputado de la UCR Pablo Juliano, que fue quien leyó la moción para que se votara la declaración de rechazo al DNU.
La Libertad Avanza ya viene herida en este tema luego de perder la presidencia de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia a manos del senador radical Martín Lousteau, en un artero movimiento de pinzas que el economista elucubró y ejecutó con el kirchnerismo.
Fue un duro revés para el oficialismo en general y en particular para el Gobierno, y más especialmente para Santiago Caputo, el hombre fuerte detrás del sistema de inteligencia. El asesor presidencial no solamente no pudo colocar como presidente de la bicameral Edgardo Kueider, un aliado peronista acusado de traidor y odiado por sus ex compañeros de ruta del justicialismo.
Con esta integración de la bicameral, el kirchnerismo y Lousteau podrán utilizar el cuerpo para posar la lupa y poner en tela de juicio la actividades que desarrolla la resucitada SIDE.
Y esto tiene que ver con la sospecha de que se están utilizando los engordados gastos reservados para espiar y hostigar a opositores, como pasó en la época de Mauricio Macri con el organismo conducido por la Sergio Arribas y Silvia Majdalani.
Tanto la conformación de la bicameral de Inteligencia como el rechazo en Diputados del decreto 656 configuran derrotas en el marco de una semana negra para el oficialismo en el Congreso, que también incluyen otros tropiezos como la aprobación del proyecto de recomposición salarial de docentes universitarios, las dificultades para aprobar la reforma política y la boleta única, y el paso en falso con los aumentos de sueldo de senadores nacionales, que dejan al descubierto rencillas no resueltas entre líneas internas del Gobierno.

