Desarrollarán un bosque de yerba mate en Montecarlo (Misiones)

En la localidad misionera de Montecarlo se desarrollará el primer bosque de yerba mate de la provincia. Así lo establece la Ordenanza 065/2019, promulgada y reglamentada por el Departamento Ejecutivo el pasado 5 de diciembre de 2019, para localizarlo dentro del proyecto de camino costero arroyo Bonito, a pocas cuadras del molino de la Cooperativa Agrícola de Montecarlo.
Se trata de mostrar cómo eran las plantas de yerba en su estado original, cuando eran procesadas por los guaraníes en las reducciones jesuíticas, o por los primeros colonos.
Montecarlo sostiene así su propósito de ser un destino turístico importante, con el concurso de emprendedores y el Municipio. Además, la ciudad se encuentra dentro de la Ruta de la Yerba Mate, impulsada por el Ministerio de Turismo provincial.
Si bien hay museos, secaderos y molinos, no existe un lugar para tener la experiencia de saber in situ cómo eran las plantas de yerba mate en los orígenes de su explotación.

A pocas cuadras del molino de la Cooperativa Agrícola y a la vera del arroyo Bonito, se buscará implantar ejemplares de Ilex Paraguariensis entre la vegetación nativa existente para que se desarrolle en forma natural y se convierta en un pequeño bosque, como los que existían en Misiones.
Más adelante se trabajará en la accesibilidad, instalación de descansos y senderos, de manera que el espacio sea disfrutado por familias, estudiantes, locales y foráneos.
Ya en el terreno, el proyecto se desarrollará con la participación del Instituto de Enseñanza Agropecuario 8, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y otras instituciones relacionadas a la botánica, con el objeto de realizar tareas de concientización y cuidado de la especie.
Fuente: Diario El Territorio, Misiones

Ilex Paraguariensis

Ilex paraguariensis, yerba mate, yerba de los jesuitas o yerba del Paraguay, es una especie arbórea neotropical originaria de las cuencas del Alto Paraná y algunos afluentes del Río Paraguay​​​ donde crece en un estado silvestre, sobre todo formando parte del sotobosque o del estrato mediano de los montes.

En estado silvestre, alcanza una altura de entre 12 y 16 metros y existen yerbales de hasta 100 años en algunas reducciones  jesuíticas.

 

Para facilitar la cosecha, las plantas son podadas hasta 2 veces al año a una altura de  2 metros en promedio.

EL INDIO Y EL MATE
“América nació bebiendo mate”
La constatación más remota que se tiene sobre el uso del mate refiere a los quichuas, pueblo aborigen del Perú, se han encontrado vestigios de este producto alimenticio al lado de otros objetos personales, en los túmulos precolombinos de Ancón, próximos a Lima.

Fue de fundamental importancia en los hábitos alimenticios de las tribus sudamericanas, razón por la cual se tratará de explicar los orígenes de la yerba mate a través de leyendas y atribuyéndole valores místicos.

Así, según la tradición corriente en la región del Guaira, fue Santo Tomé quien le enseño a los indios a preparar la yerba mate, ya que hasta ese momento no era torrada sino masticada.

De igual manera los xetás, indios que habitaban en la Serra dos Dourados, que ingerían la hojas varias veces al día como alimento, cuando se trasladaban a la vera de los ríos para saciar su sed.

Cuando los españoles ocuparon el Alto Paraná, que resultó en la fundación de Asunción de Paraguay en 1537, ya encontraron el uso del mate arraigado en las costumbres indígenas.

En la primera década del siglo XVII, cuando se instala la Compañía de Jesús, en una vasta región con jurisdicción española, no les pasó inadvertida la actitud esclavizadora del español ante los indios. Fundaron las Trece Reducciones Jesuíticas del Guaíra, con el objetivo de catequizar a los Tupi-Guaraníes, buscando convencerlos para que abandonaran el uso de la yerba mate que para los padres jesuítas era un vicio, contagiado a hombres, mujeres, niños por sus supuestas propiedades afrodisíacas, que llevó a los mismos a denominarla “Yerba del diablo”.

Viendo lo inútil de sus esfuerzos por modificar las costumbres indígenas, los misioneros incorporaron el mate a sus hábitos alimenticios, percibieron el valor nutritivo y la importancia comercial de la yerba mate.

Comenzaron entonces a estudiar su ciclo vegetativo tratando de desarrollar su cultivo en las cercanías de las reducciones, para evitar los traslado largos en busca de la misma, para ello usaron plantines que trajeron de la sierra de Maracaju en Mato Grosso. La destrucción de las reducciones por parte de los paulistas, que llevaron consigo de regreso a millares de indios, alentó el uso de la yerba mate a la que llamaron congonha, que pasó a ser consumida también por los portugueses.

Los indígenas tuvieron gran importancia, no solo por transmitir al colonizador el uso de mate, sino también por dejar una influencia notoria en la lengua (sobre todo quichuas guaraníes y caingangues), cuyas expresiones fueron incorporadas al vocabulario corriente en las regiones yerbateras:

Barbaquá (guaraní). Derivado de eberaquá, significa agujero para leña, horno.

Caá (guarani) – Yerba mate.

Caá – Yari (guaraní) – Diosa de los yerbatales.

Caiguá (guaraní) – (Caá:yerba), (¡:agua), (gua:recipiente)- recipiente para el agua de la yerba mate: mate.

Cangoy (caingangue) – denominación que le daba a la yerba dicha tribu. Significa lo que
alimenta. De este término se originó la palabra congonha.

Cancha (quichua) – Lugar donde se hace la trituración de las hojas de yerba. De este término
se origina la palabra cancheado.

Carijo (guaraní) – quiere decir yerba encima del fuego.
Estructura sobre la cual se secan las ramas de yerba para secarla.

Cuia (guaraní) – fruto del poronguero o mate, mate.

Sapeco (guaraní), (sa:ojo) y (peco:abrir) quiere decir abrir los vasos de la hoja de yerba
deshidratándolas a través de la acción del fuego.

Tereré (guaraní) – mate que toman con agua fría, algunas tribus del sur del Brasil, llamado
también mate paraguayo.

Uru (guaraní) – nombre dado a la persona que revuelve a la yerba en los barbaquás.
Fuente: El Mundo y sus Plantas

Montecarlo, Misiones