La región del Noreste Argentino (NEA) —integrada por Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa— atraviesa un momento de particular tensión según el último Informe Nacional de Abril 2026 (https://zubancordoba.com/portfolio/informe-gestion-de-javier-milei-2026/) de la consultora Zuban Córdoba. Los datos revelan que el NEA no solo acompaña la tendencia nacional de desgaste, sino que presenta indicadores de vulnerabilidad económica que superan la media del país.
Tres puntos clave sobre el NEA en abril
* Desigualdad estructural: Mientras el ingreso promedio en CABA supera los 760 dólares, en las provincias del norte apenas alcanza los 250 dólares, consolidando una brecha donde “la periferia termina subsidiando al centro”.
* Malestar en Misiones y la región: En la provincia de Misiones, medios locales como [Canal 6] (https://noticiasdel6.com/encuesta-de-abril-crece-el-rechazo-a-milei-y-la-economia-vuelve-al-centro-del-malestar/) y [Economis] (https://economis.com.ar/milei-entra-en-abril-con-rechazo-record-malhumor-economico-y-una-senal-politica-cada-vez-mas-nitida/) destacan que el rechazo a la gestión nacional ha escalado debido a que “la economía vuelve al centro del malestar”, con un impacto directo en el bolsillo de los trabajadores informales.
* Freno al consumo local: La pérdida de poder adquisitivo es crítica; se estima que un trabajador en Buenos Aires puede comprar “casi el triple de alimentos que uno en el norte del país” con un día de trabajo.
Un clima social en ebullición
El informe de Zuban Córdoba (https://zubancordoba.com/portfolio-encuestas/) subraya que para las provincias del NEA, el optimismo por un cambio de rumbo ha sido reemplazado por la urgencia de “llegar a fin de mes”, una preocupación que afecta al 22% de los encuestados a nivel regional. En Corrientes, analistas como Gustavo Córdoba advierten sobre una “desconexión con la realidad” por parte del Gobierno, lo que alimenta el crecimiento del rechazo en la zona.
Además, el estudio señala que la informalidad laboral en el noreste agrava la crisis, ya que un trabajador no registrado puede cobrar hasta un 60% menos que uno formal, ensanchando la brecha de desigualdad en un país que “sigue siendo profundamente centralista”. [2]
En conclusión, el NEA se consolida como una de las regiones más críticas ante el modelo actual, donde “abril deja los peores datos desde el inicio de la gestión” y la expectativa de mejora se desvanece frente a la asfixia económica.