Argentina / Misiones | Desmienten que grupo comando haya sido autor de la muerte de un policía en edificio de la fuerza

En menos de diez horas se diluyó la versión difundida por la propia Policía, que un camarada había sido ejecutado por un comando extranjero en la ciudad de Eldorado, 200 kilómetros al norte de Posadas, la capital provincial.

El hecho se conoció alrededor de las 8:30 de este lunes 30/12, cuando trascendió el hallazgo de un cadáver en la base de infantería de la Policía de Eldorado, en el predio de un aeroclub. El cuerpo, sin uniforme, vestido apenas con un short y una remera, fue identificado como Mauricio Miñarro (33), cabo de la Policía de Misiones.

Así informaba la Policía este lunes. (Lo de las armas después se vería que no había forma de constatar)
🔵 DIV. INFANTERIA UR.III ELDORADO: ADELANTO Fecha 30/12/24. HR: 07.30 Se constata cuerpo sin vida en interior Division de Cbo. Pro. MIÑARRO MAURICIO y sustraccion de armas largas (2 FAL; 2 Escopetas calibre 12;70). Ampliaré.

A partir del hallazgo comenzaron a tejerse una serie de historias, empujadas por la popia Policía de Eldorado, comunidad que contagió su conmoción a la provincia y el país, pues se aseguró que el joven policía había sido ejecutado de un balazo en la cabeza por un comando de paraguayos que ingresó en lancha por un paso no habilitado del río Paraná. Dicho grupo de delicuentes (posibles narcotraficantes) llegaron hasta el solitario destacamento para apropiarse de armas y robarse un avión, propósito que no pudo concretarse porque no pudieron arrancar la aeronave.

Después sobrevino la huida del grupo, hasta se habló de un tiroteo con las fuerzas policiales, y que en su fuga habían escapado de un control policial a nos 150 kilómetros de los hechos, más cerca de la frontera con Brasil.

Esa historia circuló hasta media tarde, con policías haciendo operativos cerrojos, armados hasta los dientes y con chalecos, atendiendo a la peligrosidad del grupo narco.

Los medios nacionales se hicieron eco del asunto, agregando sus ingredientes con desconocimiento cabal de la geografía misionera, e incluso algún columnista televisivo reprochó a la ministra de seguridad Patricia Bullrich por descuidar las fronteras, «que son un verdadero colador», se apasionó el comentarista, que además redacta para Página 12.

Pero la verdad es que de toda la historia solamente es verdad la tragedia de un muerto, el policía Miñarro, que no fue ejecutado de un disparo en la cabeza, sino por un impacto en el pecho. Miñarro presentaba además otra herida compatible con bala en el brazo derecho, quizás consecuencia de un acto defensivo.

Las autoridades deberán explicar con el correr de las horas cómo fue posible la construcción de semejante historia falsa desde la misma Policía de Eldorado, afectando profundamente la credibilidad de la fuerza.

El jefe de la Policía de Misiones, que además del grado mayor de la carrera ostenta el título de abogado, desmintó en la tarde del mismo martes la historia del comando de narcotraficantes y anunció una investigación interna para establecer con claridad cuáles fueron las razones por las que la víctima del episodio estaba solo, cuando debía estar acompañado por otro policía y un oficial superior a cargo.

La desmentida también fue expuesta por el ministro de Gobierno de Misiones, Marcelo Pérez, en redes sociales.

El gobernador Hugo Passalacqua también hizo públicas sus condolencias a los familiares del policía asesinado, exhibió apoyo a la fuerza, asumió el compromiso de detener a los violentos y que se esclarezca el crimen.

La Jefatura de Policía de Misiones ordenó la intervención del destacamento de Infantería de la Unidad Regional III de Eldorado donde fue asesinado al cabo primero Mauricio Miñarro.

La fuerza instruyó a la Dirección de Asuntos Internos tras hallar presuntas irregularidades en el funcionamiento de la comisaría.

Los investigadores relevaron los libros obligatorios de la sede policial, documentos que presentarían presuntas anomalías en sus registros.

El jefe de la Policía de Misiones fue contundente al afirmar que no hay indicio alguno de la presencia de una banda de asaltantes o grupo comando en el lugar de los hechos.

Con precisión explicó que las investigaciones se orientan hacia un desenlace fatal «por cuestiones domésticas». Tampoco hay evidencias de grupo comando, camioneta o armamento (que habría sido robado del destacamento).

El jefe policial hizo notar algunas inconsistencias: la falta de un inventario de armas en el local y la ausencia de otro policía y un oficial con funciones de jefatura, todo lo cual es motivo de investigación.