Argentina / Judiciales / Política | Adorni pagó un cuarto de millón de dólares en efectivo a un contratista para refaccionar su casa en el country Indio Cuá

Con lo moral por el piso. Mientras el discurso oficial de los ultraderechistas insiste en que "no hay plata" para el pueblo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, parece haber encontrado una cantera de dólares inagotable para su confort personal.
Imagen creada con IA para dar contexto al artículo periodistico.

La reciente declaración del contratista Matías Tabar en Comodoro Py dejó al descubierto un gasto de 245.000 dólares en efectivo destinados exclusivamente a refaccionar su residencia en el exclusivo country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Esta cifra escandalosa, pagada billete sobre billete entre finales de 2024 y mayo de 2025, choca de frente con la realidad de un país sumergido en el ajuste, exponiendo cómo los principales referentes libertarios viven una realidad paralela de privilegios y opulencia.

La causa por presunto enriquecimiento ilícito que rodea al funcionario ultraderechista suma capítulos que parecen sacados de una novela de casta financiera. Según el testimonio de Tabar, Adorni no solo gastó casi un cuarto de millón de dólares en obras y muebles, sino que mientras esperaba la finalización de las reformas, desembolsaba otros 13.000 dólares mensuales en concepto de alquiler para vivir en el mismo barrio privado. El contraste es total: mientras la gestión de los libertarios ajusta presupuestos básicos, su jefe de Gabinete reparte dólares a manos llenas para asegurar el lujo de su hogar, dejando una huella de gastos que la Justicia ya empezó a peritar mediante el análisis de mensajes borrados en teléfonos celulares.

El entramado financiero de Adorni se vuelve más oscuro al analizar el origen de los fondos y los extraños préstamos que rodean sus adquisiciones. En un movimiento que desafía toda lógica financiera convencional, el funcionario escrituró su propiedad el mismo día que recibió un préstamo de 100.000 dólares de manos de dos mujeres policías de la Federal. Este crédito, garantizado con la hipoteca de un departamento en Parque Chacabuco, es solo una pieza más de un rompecabezas donde aparecen deudas por 335.000 dólares y una capacidad de gasto que no guarda relación alguna con los ingresos de un servidor público que pregona la austeridad desde el atril.

La documentación presentada ante el fiscal Gerardo Pollicita incluye fotos y videos del «antes y después» de la mansión, una prueba visual del nivel de vida que ostenta el vocero devenido en jefe de Gabinete. Para los ultraderechistas, que llegaron al poder prometiendo barrer con los privilegios de la política, estas revelaciones representan una grieta insalvable en su credibilidad. Adorni, el hombre que cada mañana da lecciones de economía y sacrificio al resto de los argentinos, hoy debe explicar cómo hizo para mover cientos de miles de dólares en efectivo mientras la mayoría de la población pelea por llegar a fin de mes.

Este escándalo de los dólares de Adorni se suma a una lista creciente de contradicciones dentro del núcleo duro del gobierno libertario, donde la transparencia parece ser un requisito solo para los opositores. La investigación judicial ahora apunta a reconstruir la ruta del dinero que financió la fastuosa renovación en Indio Cuá, buscando determinar si los fondos provienen de ahorros legítimos o si forman parte del oscuro financiamiento que suele rodear a los sectores más radicalizados del poder. Por ahora, lo único que queda claro es que para los jerarcas de la ultraderecha, la plata no solo aparece, sino que se gasta con una impunidad que envidiaría cualquier exponente de la vieja casta.