Argentina / Economía | Trampa de los promedios: Inflación en Misiones es mucho más dolorosa de lo que dice el índice general

En el relato económico oficial, las cifras suelen utilizarse para anestesiar la percepción del bolsillo, pero en Misiones los datos duros del IPEC (Instituto Provincial de Estadísticas y Censos) han comenzado a desmentir esa "imaginación" técnica. Mientras el promedio inflacionario del NEA se ubicó en un 28,8% anual, esa cifra funciona como un velo que oculta una realidad mucho más agresiva para las familias misioneras.

El promedio es, en última instancia, una construcción estadística que mezcla rubros que nadie consume a diario con necesidades básicas que han sufrido aumentos exponenciales. Para el habitante de la tierra colorada, la inflación no es ese número moderado que celebra el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei, sino un asalto directo a los pilares de la vida digna que tiene un nombre propio: el 67,7% de aumento en educación.

La brecha entre el promedio y la realidad se vuelve insalvable al analizar el costo de las aulas. Mientras que el índice general intenta convencer al ciudadano de que los precios subieron apenas un 28,8%, el costo de educar en Misiones y la región se disparó casi 40 puntos por encima de esa marca. Esta diferencia abismal desmiente cualquier intento de normalización económica; muestra, en cambio, un sistema donde el acceso al conocimiento se está volviendo un privilegio inaccesible. Cuando el promedio «juega» a la baja, lo hace a costa de ignorar que el gasto más importante para el futuro de una familia misionera ha crecido a un ritmo que triplica la capacidad de recomposición salarial, fracturando la planificación de los hogares.

En las góndolas, la ficción del promedio termina de desmoronarse frente al plato de comida. El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas cerró el año con un alza del 32,6%, superando también la media general y consolidándose como el principal motor de la carestía regional. En Misiones, donde el tejido social ya viene castigado por la «motosierra» presupuestaria, el hecho de que la comida suba por encima del promedio regional es una sentencia de pobreza. Según el IPEC, solo este rubro explica más del 40,3% de la inflación total del año, lo que demuestra que el índice general está «tirado hacia abajo» por bienes de consumo opcionales, mientras que lo que el misionero necesita para sobrevivir no para de subir.

El costo de los servicios básicos es otro punto donde la realidad desmiente la estadística «amigable». El rubro de vivienda, agua, electricidad y combustibles aumentó un 36,5% anual, impulsado por una quita de subsidios que no discrimina la vulnerabilidad regional del NEA. Para un trabajador en Misiones, que enfrenta salarios que promedian niveles críticos, pagar la boleta de luz o el gas se ha vuelto una carga que pesa mucho más de lo que sugiere el 28,8% de la inflación general. Es aquí donde la estadística se convierte en una herramienta de distorsión: se promedian aumentos de servicios esenciales con otros rubros de menor incidencia, diluyendo el impacto real sobre el presupuesto familiar.

Finalmente, el informe del IPEC deja al descubierto que la inflación núcleo -aquella que marca la verdadera tendencia de los precios- se mantuvo en un 3,8% mensual hacia el cierre del año, superando el nivel general del 3,4%. Esto confirma que la presión inflacionaria en Misiones sigue siendo estructural y que los promedios anuales son apenas una foto borrosa de un proceso de empobrecimiento acelerado. Bajo la gestión del presidente ultraderechista Javier Milei, la provincia enfrenta una realidad donde la educación y los alimentos suben por el ascensor mientras que el promedio de las planillas oficiales intenta, sin éxito, bajar por la escalera de la percepción pública.

La brecha de la Educación: El dato del 67,7% de aumento interanual en la región Noreste (que incluye a Misiones) es correcto y representa la suba más alta de todas las categorías. Este número es devastador cuando se compara con el promedio del Nivel General regional, que fue del 28,8%. Hay casi 39 puntos de diferencia que desmienten la «tranquilidad» del promedio.

Alimentos por encima del promedio: El informe confirma que en el NEA, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 32,6% en el año, superando también el nivel general.

Servicios básicos asfixiantes: El rubro de Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles acumuló un 36,5% de aumento interanual, ubicándose también muy por encima de la media de precios.

Restaurantes y Hoteles: Este rubro, que suele marcar el pulso del esparcimiento y el turismo (vital para Misiones), también superó al promedio con un 44,7% de incremento anual.

El informe también señala que el IPC Núcleo de la región (que muestra la tendencia de fondo sin contar lo estacional ni lo regulado) aumentó un 3,8% solo en el mes de diciembre, lo que está por encima del nivel general regional del 3,4%. Esto confirma que la inercia de precios sigue empujando hacia arriba incluso antes de conocer los datos de enero.

Informe completo aquí: IPEC-Misiones-IPC-Region-NEA_Diciembre-2025-COMUNICADO-N°003