Un mercado de trabajo en retroceso sistemático
La gravedad del estudio radica en la persistencia del desplome: solo en septiembre, el empleo asalariado formal del sector privado perdió 10,6 mil puestos de trabajo. La mirada de largo plazo es aún más sombría, ya que desde que el presidente ultraderechista asumió el poder en noviembre de 2023, la economía argentina ha destruido 242 mil empleos registrados, lo que representa una caída del 2,4%. Este retroceso ha borrado años de crecimiento, devolviendo los niveles de ocupación formal a los valores registrados en agosto de 2022, evidenciando que la estabilización macroeconómica no ha logrado frenar la sangría en el sector privado.
El salario mínimo: peor que en el estallido de la convertibilidad
El informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) destaca una erosión sin precedentes en los ingresos. El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) registró una nueva pérdida de poder adquisitivo del 0,5% en noviembre, acumulando una caída real del 36% desde el inicio de la gestión de Milei. La cifra más dramática del estudio señala que el valor real del salario mínimo en octubre de 2025 se ubicó por debajo del nivel de 2001, el año del colapso económico y social más recordado de la historia reciente argentina, representando apenas un tercio de su pico histórico alcanzado en 2011.
Reforma laboral en un contexto de debilidad extrema
El Ejecutivo insiste en que la flexibilización laboral incentivará a las PyMEs a contratar personal, pero el estudio advierte que sin un crecimiento económico real -que no se percibió durante 2025-, las reformas orientadas a reducir riesgos de contratación podrían no tener efecto. En este contexto de salarios pulverizados y destrucción de empleo, la iniciativa oficial enfrenta fuertes críticas por centrarse en la reducción de derechos en lugar de revertir una dinámica donde el trabajo en casas particulares y el empleo público tampoco logran compensar la caída del sector privado productivo.

