Argentina / Economía / Política | Para Bullrich los gobernadores son unos pedigüeños

La ministra de Seguridad y candidata a senadora nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Patricia Bullrich, irrumpió en el 61º Coloquio de IDEA para defender la política exterior y económica del gobierno libertario y lanzó una dura crítica contra los gobernadores provinciales. Los acusó de "pedir plata cada 10 minutos".

En medio de la cumbre con empresarios a quienes les pidió «tener confianza» en que el camino «no va a torcerse», Bullrich rechazó los cuestionamientos de los mandatarios provinciales, especialmente los dirigidos a la relación con Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Consultada específicamente sobre las declaraciones del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien había criticado que la Argentina deba ir «cada tres meses al Fondo», la ministra no dudó en contratacar y enfatizó:

«Y las provincias cada diez minutos le piden plata al gobierno nacional».

Bullrich puso en el centro del debate la necesidad de que las provincias acompañen los esfuerzos nacionales para generar competitividad. «Queremos hacer acuerdos, pero para cambiar. Si bajamos un impuesto y las provincias lo suben, vamos por caminos distintos. Es una construcción colectiva, la competitividad la construimos entre todos», subrayó.

Respaldo a la relación con Estados Unidos

La funcionaria nacional defendió la relación estratégica con Estados Unidos, calificándola de «muy importante e inédita», y valoró la llegada de «inversiones tradicionales y no tradicionales», junto con el «superávit fiscal con baja de inflación» que asegura haber logrado el gobierno.

Respecto a las declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, sobre no apoyar a quienes no condenen a Venezuela como dictadura, Bullrich aclaró que el comentario apuntaba al candidato a diputado de Fuerza Patria en Buenos Aires, Jorge Taiana.

Finalmente, la ministra cargó contra las críticas a la reciente alianza con EE. UU., recordando el uso que hizo la administración anterior del swap con China. «Le preguntamos a Trump si había que romper el swap con China y dijo que no, porque no son incompatibles. Parece que un swap con China era políticamente correcto, pero con Estados Unidos no», sentenció.