Argentina / Economía | Misiones lidera la caída de ventas de autos usados ante desembarco de unidades chinas y estadounidenses

El mercado automotor de Misiones se ha convertido en la zona cero del colapso del consumo regional, encabezando el ranking de caída en las ventas de vehículos usados a nivel país en un escenario de total incertidumbre. Mientras el sector aún asimila el impacto de la primera oleada de autos chinos con precios "agresivos", el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei acaba de sellar un acuerdo que acelera la inminente llegada de 10.000 vehículos desde Estados Unidos con arancel cero.

La doble tenaza importadora ha pulverizado el valor de reventa en la tierra colorada, donde las operaciones se desplomaron un 21,30% interanual en enero, reflejando una ruptura en la cadena de comercialización local que no encuentra piso ante la apertura indiscriminada impulsada desde la Casa Rosada.

La caída en Misiones no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de un fenómeno que afecta a casi todo el territorio, aunque con una intensidad que duplica el promedio nacional del 9,98%. La llegada de los nuevos jugadores asiáticos, que ofrecen unidades híbridas y eléctricas a costos que los usados locales no pueden igualar, ha paralizado las decisiones de compra en las agencias misioneras. El secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), Alejandro Lamas, reconoció que la competencia será feroz durante todo 2026, especialmente porque estos vehículos importados entran con estándares de equipamiento que dejan obsoletos a los modelos que hoy lideran el ranking de ventas, como el eterno VW Gol o la Toyota Hilux.

El panorama se vuelve aún más sombrío para la industria y el comercio local al analizar la letra chica del pacto con el gobierno de Donald Trump. Mientras Argentina abre sus puertas a los autos norteamericanos y acepta sus estándares de seguridad sin cuestionamientos, Estados Unidos mantiene barreras infranqueables para la producción nacional, como el arancel del 25% para las pick-ups. Especialistas en relaciones internacionales ya califican este entendimiento como un «acuerdo de sumisión», donde el país cede soberanía técnica y mercado interno sin recibir nada a cambio para sus exportaciones, un golpe directo al corazón de una industria automotriz que ya registra un derrumbe de producción superior al 23%.

La magnitud de la crisis en las provincias es elocuente y marca una geografía del ajuste donde el noreste argentino se lleva la peor parte.

El desglose de la baja interanual muestra a Misiones a la vanguardia del retroceso: Misiones: -21,30%

La Rioja: -19,90%

Santa Cruz: 18,90%

Salta: -16,30%

La Pampa: -14,27%

San Luis: -13,58%

Tucumán: -13,02%

CABA: -11,09%

Pcia. Bs.As.: -10,99%

Chubut: -10,99%

Tierra del Fuego: -9,91%

Catamarca: -9,74%

Córdoba: -8,97%

Chaco: -8,77%

Corrientes: -8,69%

Río Negro: -8,08%

Entre Ríos: -8,07%

Formosa: -7,80%

San Juan: -7,63%

Neuquén: -6,93%

Jujuy: -6,82%

Santiago del Estero: -5,97%

Santa Fe: -5,66%

Mendoza: -4,37%.

Este escenario de «parche» constante en la política económica, como lo describirían economistas cercanos al entorno presidencial, deja a los concesionarios misioneros navegando en un mar de incertidumbre. La modernización del parque automotor, que el oficialismo defiende como un avance hacia la libertad de mercado, se está ejecutando a costa de desvalorizar el capital de los trabajadores y pymes de la provincia. Sin líneas de financiación claras y con una competencia externa que juega con ventajas arancelarias inéditas, el mercado del usado en Misiones enfrenta un 2026 que promete profundizar la exclusión de quienes no puedan subirse a la nueva ola importada.