Mientras el INDEC intenta vender un alivio estadístico con el 2,6% de abril a nivel federal, en nuestra región el índice se ubicó en el 2,7%, posicionándose como la segunda zona con mayores incrementos de la Argentina. Lo más alarmante, tal como informamos mes a mes en Vox Populi, es que en apenas cuatro meses la tierra colorada y sus alrededores ya acumularon una inflación del 14,6%, una cifra que representa prácticamente la mitad de todo lo que aumentaron los precios durante el año pasado.
Este primer cuatrimestre de 2026 deja en evidencia el fracaso de las metas oficiales en el rincón más postergado del país. El 14,6% acumulado en la región no solo es el más alto de toda la nación, sino que aplasta el 10,6% que se registraba en el mismo período de 2025. El impacto en las ciudades misioneras es sistémico: los servicios básicos y el transporte están asfixiando la capacidad de consumo de las familias. En la provincia, la suba de combustibles del 12,2% disparó el rubro Transporte al 5,6%, liderando las subas regionales y arrastrando tras de sí toda la cadena de costos logísticos que terminan impactando en las góndolas de los supermercados locales.
La presión sobre los hogares se completa con el tarifazo en los servicios regulados, un golpe directo al corazón del presupuesto familiar en Misiones. Vivienda, agua y electricidad anotaron un incremento del 3,3% en la región, impulsado principalmente por el costo de la energía eléctrica, un insumo vital que no da respiro. A nivel interanual, la situación es todavía más dramática: el rubro de Vivienda y Servicios en el NEA registra un salto del 56,5% respecto al año pasado, superando por más de 20 puntos al nivel general de precios. Esta distorsión confirma que la supuesta «normalización» económica que pregona el Gobierno nacional no llega a las provincias, donde el costo de vida se mantiene en niveles críticos.
En cuanto a la canasta básica, si bien Alimentos y Bebidas mostró una moderación al 2,4% mensual, el acumulado sigue siendo insostenible para los salarios de la región. Los lácteos y huevos, con subas del 3,5%, encabezan los aumentos en la mesa de los misioneros, mientras que la leve caída en el rubro de frutas apenas compensa la suba constante en productos de primera necesidad. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente ultraderechista Javier Milei celebran la cifra de abril como un triunfo político contra «intentos golpistas», pero ignoran que el presupuesto nacional preveía un 10,1% de inflación para todo el año, una meta que Misiones y el NEA pulverizaron en menos de 100 días.
El escenario para lo que resta del año es de una incertidumbre total para el comercio y la industria regional. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ya descarta la posibilidad de que la inflación llegue a cero en el corto plazo, y las proyecciones para mayo se mantienen en el rango del 2,2%. Con una tendencia alcista que ya lleva diez meses consecutivos antes de este ligero respiro, y sin políticas que contemplen las asimetrías de la provincia, Misiones sigue atrapada en una inercia de precios que destruye cualquier previsión económica y social para los trabajadores.

