Argentina / Economía | Industria pyme en caída libre: Diez trimestres de retroceso y asfixia por las importaciones

La desindustrialización en Argentina no encuentra piso y las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario de supervivencia extrema tras acumular diez trimestres consecutivos de caída en su actividad. Según el último informe de la Fundación Observatorio Pyme, la producción se hundió un 7,5% interanual en el tercer trimestre de 2025, un desplome que refleja el desmantelamiento del mercado interno y la incapacidad de las firmas locales para competir contra una invasión récord de productos importados, favorecida por la política de apertura del presidente ultraderechista Javier Milei.

Un retroceso histórico frente a la producción externa

El dato más alarmante del relevamiento es la pérdida de terreno frente a la mercadería extranjera. El 37% de las pymes industriales reportó haber sido desplazada del mercado por productos importados, la cifra más alta registrada desde que se inició la serie en 2007. Dentro de esta amenaza, China aparece como el verdugo principal, concentrando el 73,3% de las menciones de las empresas afectadas.

Esta situación confirma las peores advertencias sobre los riesgos de una apertura comercial indiscriminada frente a economías con fuerte intervención estatal. Mientras el mercado local se inunda de productos externos, la industria nacional se desangra: el empleo en el sector ya cayó un 4,6% en el último año, golpeando con especial saña a las empresas más pequeñas, de entre 10 y 49 empleados.

La pinza de costos y la ruptura de pagos

El informe describe un escenario de «pinza» financiera: el 81% de las empresas enfrentó aumentos en sus costos de producción, pero la recesión y el bajo dinamismo de ventas impidieron que la mayoría trasladara esos incrementos a los precios. El resultado es una rentabilidad pulverizada que ya impacta en la cadena de pagos.

El 52% de las pymes registra retrasos en los cobros de sus clientes.

El 35% admite que ya tiene serias dificultades para cumplir con sus obligaciones con bancos, proveedores y el fisco.

Expectativas por el suelo

Los indicadores de confianza empresarial se hundieron a 44 puntos, muy lejos del umbral de neutralidad. Incluso sectores que solían ser resilientes, como el software y los servicios informáticos, empezaron a mostrar signos de agotamiento con su primera caída interanual desde la pospandemia. Sin un cambio en el rumbo competitivo, el informe de la Fundación Observatorio Pyme deja claro que la industria nacional enfrenta una amenaza estructural de desaparición en un contexto de fragilidad financiera y abandono estatal.