Argentina / Economía | El sueño de la casa propia se aleja: Construir el metro cuadrado ya cuesta más de $2 millones

El costo de construir en la Argentina volvió a encender alertas entre quienes proyectan acceder a la vivienda propia, al alcanzar una cifra histórica que marca un antes y un después para el sector. En el inicio de 2026, el valor del metro cuadrado superó la barrera de los $2.000.000 (exactamente $2.019.993,42 más IVA), consolidando un escenario cada vez más restrictivo para iniciar una obra nueva.

Es fundamental aclarar que este valor es estrictamente técnico: se refiere únicamente a la construcción y no incluye la incidencia del terreno, los costos financieros ni el margen del desarrollador, factores que elevarían el presupuesto final de manera exponencial bajo la gestión del presidente ultraderechista Javier Milei.

La evolución de los costos en moneda extranjera también muestra un salto significativo que complica cualquier planificación financiera. En enero, el valor técnico se ubicó en US$1.427,56 por metro cuadrado, lo que implicó una suba mensual del 6,99% respecto de diciembre. Si traducimos estas cifras a una vivienda unifamiliar de escala media, como una casa de 80 metros cuadrados, la inversión base requerida en pesos es de $161.599.473, mientras que en dólares el monto ronda los US$114.204. Esta paridad vuelve a posicionar al país en una franja alta en términos históricos recientes, obligando a los ahorristas a evaluar si hoy es más conveniente construir o volcarse al mercado de viviendas usadas.

De acuerdo con el último informe mensual de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco), la dinámica de precios muestra una dispersión alarmante entre los diferentes rubros. Mientras el índice general registró una variación mensual del 1,27%, algunos materiales de terminación experimentaron subas desproporcionadas. Los artefactos sanitarios lideraron los aumentos con un 23%, seguido de cerca por las griferías con un 20,14%. En contraste, otros insumos básicos dieron un breve respiro: el hierro redondo bajó un 13,29%, las cales un 3,76% y los ladrillos huecos un leve 0,60%.

Esta estructura de costos pone en jaque la meta de acceso a la vivienda, ya que a los $161 millones iniciales deben sumarse honorarios profesionales, derechos y tasas municipales, estudio de suelo y conexiones a los servicios básicos. El informe de la entidad pyme refleja que, si bien la inflación interanual del sector se ubicó en el 24,34% -mostrando una desaceleración respecto al año anterior-, la evolución parte de un piso tan elevado que sigue tensionando los presupuestos de las familias y pequeños inversores.

El escenario actual, marcado por la política económica del presidente ultraderechista Javier Milei, presenta una paradoja: mientras algunos materiales básicos de obra gruesa descienden, los elementos de mayor valor agregado y la mano de obra (que subió un 1,32%) mantienen el costo total en niveles prohibitivos. La comparación inevitable con los precios de inmuebles terminados en centros urbanos sugiere que el sector atraviesa un momento de reconfiguración, donde el tradicional «refugio en el ladrillo» demanda hoy una espalda financiera mucho más robusta que en décadas pasadas.