Un retroceso sobre el retroceso

Datos de la realidad libertaria.
El dato que más preocupa a los analistas es la persistencia del ciclo recesivo. El 0,9% de caída acumulada en 2025 no representa una estabilización, sino una profundización del deterioro, dado que se suma al derrumbe de dos dígitos del año anterior. La industria metalúrgica se encuentra actualmente un 19,8% por debajo de sus máximos recientes, operando en una parálisis que ha vaciado los talleres y fábricas de las principales provincias productivas.
La mitad de las fábricas, paralizada
El informe detalla que el uso de la capacidad instalada tocó el 44%, uno de los niveles más bajos de la serie histórica. Esto significa que la mayor parte del capital productivo del país está parado. Por sectores, los números son críticos:
Fundición: retrocedió un 19,8%.
Equipo Eléctrico: cayó un 7,1%.
Autopartes: bajó un 5,8%.
Maquinaria Agrícola: se contrajo un 8,5%, reflejando el freno en la inversión del campo.
El golpe de las importaciones

Importaciones y pesimismo generan un combo complicado para la metalurgia argentina.
El presidente de Adimra advirtió que el nivel de importaciones crece a un ritmo superior al 70% interanual en algunos segmentos, mientras que las exportaciones nacionales cayeron un 10,4%. Esta asimetría, combinada con una caída del empleo del 2,5% en el último año, configura un escenario de desindustrialización que afecta especialmente a Buenos Aires (-9,2%) y Córdoba (-8,6%), los motores industriales del país que hoy lideran las estadísticas de caída.

