Argentina / Economía | Alerta roja en Misiones por una mora que crece siete veces más rápido que el crédito

El aumento del financiamiento en Misiones durante el último año esconde una realidad alarmante que el economista Gerardo Pegoraro ha puesto bajo la lupa: la provincia se está endeudando para subsistir mientras su capacidad de pago se desmorona.
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Según este análisis basado en datos del BCRA, el stock de crédito al sector privado creció un 13,6% real en 2025, pero los saldos en mora se dispararon un estrepitoso 237,3%. Esta brecha evidencia que el acceso al dinero no se está traduciendo en inversión productiva, sino en un salvavidas de plomo para «patear» deudas hacia adelante y cubrir gastos corrientes ante la caída de ingresos.

La gravedad de la situación se siente con especial fuerza en los hogares misioneros, el eslabón más débil de la cadena según el informe. Las personas físicas en relación de dependencia concentran casi el 44% del crédito total y, aunque su endeudamiento subió un 22,8%, la morosidad en este segmento escaló un 302,8%. El dato es contundente: el ratio de mora en las familias pasó del 2,6% al 8,4% en solo un año, lo que sugiere que los salarios ya no alcanzan para cubrir los compromisos financieros básicos asumidos anteriormente.

El sector productivo no escapa a esta lógica de supervivencia financiera. La industria manufacturera registró un comportamiento paradójico y peligroso: el crédito total otorgado cayó, pero el saldo en mora se catapultó un 1074%. Dentro de este rubro, sectores clave como la fabricación de textiles y cueros vieron saltar su morosidad del 0,7% al 12,7%. Por su parte, el sector primario -corazón de la economía regional- muestra el escenario más crítico, con una mora que se disparó un 1473%, reflejando que el campo está operando al límite de sus posibilidades financieras.

Hacia el interior del sector comercial, las disparidades de las cifras oficiales revelan quiénes están sufriendo más la recesión. Mientras que el comercio minorista logró reducir levemente su ratio de mora, el comercio mayorista sufrió un estallido: sus saldos en mora crecieron un 822,8%. Este fenómeno indica un estrangulamiento en la cadena de pagos; cuando los eslabones superiores de la distribución empiezan a registrar estos niveles de incumplimiento, el riesgo de un efecto dominó sobre los pequeños comercios de cercanía y los servicios es inminente.

En definitiva, los datos procesados por Pegoraro confirman que el crecimiento del crédito en Misiones no es una señal de vitalidad económica, sino de auxilio financiero extremo. El deterioro atraviesa de forma transversal a toda la estructura económica provincial, desde el empleado público hasta el industrial y el productor agrario. El endeudamiento actual parece funcionar como un mecanismo de inercia para sostener la actividad, pero con ratios de mora que escalan hasta el 15% en algunos sectores, el margen para seguir postergando las obligaciones se está agotando peligrosamente.