El informe de la entidad empresaria revela una dinámica de consumo de subsistencia: el gasto se concentra casi exclusivamente en bienes esenciales o necesidades inmediatas. En este contexto de crisis, seis de los siete rubros relevados mostraron números rojos. Los sectores vinculados al hogar y al bienestar personal fueron los más castigados, con desplomes del 12,3% en Bazar y Decoración y del 7,2% en Perfumería, evidenciando que las familias misioneras y del resto del país han eliminado cualquier gasto que no sea estrictamente vital de su presupuesto mensual.
La gravedad del cuadro se agrava por el impacto de los costos fijos. Los comerciantes señalan que el aumento en las tarifas de servicios básicos y los alquileres han reducido al mínimo su capacidad de maniobra. Mientras que el rubro Farmacia fue el único que creció (6,1%), impulsado por la urgencia de los medicamentos, otros sectores clave como Ferretería y Construcción retrocedieron un 4,2%, confirmando que el parate en la actividad es transversal y no da señales de tregua en el corto plazo.
Un dato que refleja la profundidad de la crisis es la parálisis de la inversión. De acuerdo con CAME, casi el 60% de los comerciantes considera que «no es un buen momento para invertir», una cifra que expone la falta de horizonte económico. La combinación de una demanda interna deprimida con la volatilidad en los costos de reposición obliga a los dueños de negocios a adoptar una postura de supervivencia, postergando cualquier mejora edilicia o ampliación de stock que no sea estrictamente necesaria para mantener las persianas altas.
Incluso el crecimiento del 8% en las ventas online funcionó apenas como un paliativo insuficiente ante la menor circulación en los locales físicos. El comercio electrónico se ha convertido en una herramienta de emergencia para sostener operaciones, pero no logra compensar el hundimiento del índice general. En definitiva, el primer cuatrimestre de 2026 cierra con un mensaje de alerta máxima: sin una recuperación genuina del salario y con costos que no dejan de subir, el comercio pyme sigue transitando su momento más crítico de los últimos años.

