Argentina / Economía | El mercado del usado no arranca: Las ventas cayeron en abril y las altas tasas frenan la recuperación

La parálisis económica que afecta a los hogares misioneros y al comercio minorista se trasladó con fuerza al sector automotriz durante el cuarto mes del año. Según el último reporte de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), en abril se comercializaron 154.792 vehículos usados en todo el país, lo que representa una caída interanual del 2,62%. El dato más preocupante es el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, que ya muestra una baja del 4,56% respecto al año anterior, confirmando que la inestabilidad de precios y la ausencia de opciones de pago razonables mantienen al sector en un estado de latencia peligrosa.

Desde la entidad advierten que la principal barrera para el crecimiento no es la falta de stock, sino la desconexión entre la oferta financiera y la realidad del mercado. Alejandro Lamas, secretario de la CCA, fue tajante al señalar que la financiación sigue siendo insuficiente y que las tasas actuales no están «a tono» con lo que el público puede afrontar. Esta falta de herramientas accesibles obliga a los compradores a depender exclusivamente de ahorros previos en un contexto de alta inflación, lo que distorsiona los valores de las unidades y genera una confusión que termina por ahuyentar al cliente potencial.

En el mapa federal de ventas, Misiones logró mantenerse en terreno positivo respecto a marzo con un leve incremento del 1,50%, aunque este movimiento no alcanza para revertir la tendencia general de un sector que opera muy por debajo de su potencial. Mientras que el interior muestra una estabilidad frágil, el AMBA continúa con volúmenes de venta deprimidos, reflejando que los grandes centros urbanos son los que más sufren el encarecimiento del costo de vida y la dificultad para renovar el vehículo.

El ranking de los modelos más vendidos sigue liderado por vehículos que apuntan a la funcionalidad y el trabajo, como el VW Gol, la Toyota Hilux y el Chevrolet Corsa. Sin embargo, incluso en estos segmentos de alta rotación, la incertidumbre es la norma. El mercado de usados electrificados, aunque incipiente, también muestra una concentración absoluta en modelos de Toyota, pero con cifras que aún son marginales frente a las necesidades de renovación del parque automotor nacional, que envejece ante la imposibilidad de acceso al 0km.

En conclusión, el escenario que describe la CCA es el de un mercado «trabado» por la macroeconomía. La distorsión de precios y la falta de un acompañamiento financiero sólido con tasas lógicas han convertido la compra de un auto en una misión casi imposible para el trabajador promedio. Sin una normalización rápida de las condiciones comerciales que permita planificar el pago de las unidades de manera sustentable, el sector difícilmente logre retomar la senda del crecimiento genuino en lo que resta de 2026.